lunes, 26 de enero de 2015
RECIBA ESA GRACIA DE DIOS QUE TRAE UNA PAZ INFINITA.
POR FAVOR EN EL NOMBRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ABRA ESA PUERTA EN LA QUE DIOS ESTÁ PARADO POR USTED: GUERRILLERO, NARCOTRAFICANTE, MIEMBRO DE LA BACRIM, DELINCUENTE COMÚN, CORRUPTO.
Apocalipsis 3:20: “He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”
Una y otra vez, la gente pregunta: “¿Si existe un Dios, por qué hay tanto sufrimiento?” Nunca hay una respuesta fácil a dicha pregunta cuando alguien está angustiado o sufriendo, pero Dios le enseñó al pastor Rogers que el universo tiene una enfermedad. Y Dios no puede quitar el dolor hasta que el último vestigio de pecado desaparezca. Lo peor que podría pasarle a la humanidad sería que viviésemos en un mundo maldito por el pecado, mas sin embargo que éste pareciese ser aún un paraíso. Si fuese así, nosotros nunca vendríamos a Dios.
Dios ha colmado este mundo con misericordias inmensurables. Concéntrese hoy, no en el dolor, sino en la provisión de la gracia de Dios.
PIENSE: SI NO HAY PERDÓN, ENTONCES TAMPOCO HAY PAZ.
RECUERDE LO QUE DIOS HIZO PARA LLEVARNOS EN PAZ ANTE DIOS.
Primera Pedro 3:18: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.”
¡Suponga que alguien le da un puñetazo en la nariz! E imagínese que en un acto de compasión, usted le dice a esa persona que le pegó: “Le perdono.” Y suponga que le responde: “No hay necesidad de que usted me perdone. Yo ya me he perdonado.” Usted se sentiría un poco estafado. Sólo el que fue golpeado puede perdonar al golpeador. El pecado es un puño ante Dios, y sólo Dios puede perdonar el pecado. Primera Pedro 3:18 contiene suficiente dinamita del Evangelio para apagar el pecado, el odio, el dolor, y la enfermedad en la vida de alguien, mas esa dinamita debe encenderse con la chispa de la fe.
¿Hay alguien en su vida que usted necesita perdonar? ¿Quizá alguien a quien usted necesita pedirle perdón? Hágalo ahora mismo. Mañana quizás nunca llegue.
Primera Pedro 3:18: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.”
¡Suponga que alguien le da un puñetazo en la nariz! E imagínese que en un acto de compasión, usted le dice a esa persona que le pegó: “Le perdono.” Y suponga que le responde: “No hay necesidad de que usted me perdone. Yo ya me he perdonado.” Usted se sentiría un poco estafado. Sólo el que fue golpeado puede perdonar al golpeador. El pecado es un puño ante Dios, y sólo Dios puede perdonar el pecado. Primera Pedro 3:18 contiene suficiente dinamita del Evangelio para apagar el pecado, el odio, el dolor, y la enfermedad en la vida de alguien, mas esa dinamita debe encenderse con la chispa de la fe.
¿Hay alguien en su vida que usted necesita perdonar? ¿Quizá alguien a quien usted necesita pedirle perdón? Hágalo ahora mismo. Mañana quizás nunca llegue.
sábado, 24 de enero de 2015
DIOS NOS ANUNCIA UNA PAZ CON ESPADA:.
DEBEMOS ENTONCES ABANDONAR TODO PECADO Y ESTE LLAMADO ES PARA TODOS LOS QUE BUSCAN, LUCHAN, ORAN Y TRABAJAN POR LA PAZ.
Segunda Tesalonicenses 3:16: “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.”
Uno de los versículos más extraños que salieron de los labios del Príncipe de Paz, Jesús, es este: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.” Eso es increíble porque la Biblia lo llama el “Príncipe de Paz”. Entonces, ¿de qué nos está hablando Jesús? Él está diciendo: “Yo he venido con una espada para poner una línea de demarcación entre la verdad y el error, entre la luz y las tinieblas, entre el pecado y la justicia.”
Cuando la norma de justicia de Dios está fija, siempre habrá división. Sin la justicia nunca podrá haber paz. La paz nunca puede llegar donde existen restos del pecado. ¡Dios nunca hará un tratado de paz con el pecado, nunca!
Algunas personas piensan que cuando otros actúan justamente están actuando religiosamente, y a veces no muy apaciblemente. ¿Cómo puede usted estar firme en la brecha por la paz y la justicia?
Segunda Tesalonicenses 3:16: “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.”
Uno de los versículos más extraños que salieron de los labios del Príncipe de Paz, Jesús, es este: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.” Eso es increíble porque la Biblia lo llama el “Príncipe de Paz”. Entonces, ¿de qué nos está hablando Jesús? Él está diciendo: “Yo he venido con una espada para poner una línea de demarcación entre la verdad y el error, entre la luz y las tinieblas, entre el pecado y la justicia.”
Cuando la norma de justicia de Dios está fija, siempre habrá división. Sin la justicia nunca podrá haber paz. La paz nunca puede llegar donde existen restos del pecado. ¡Dios nunca hará un tratado de paz con el pecado, nunca!
Algunas personas piensan que cuando otros actúan justamente están actuando religiosamente, y a veces no muy apaciblemente. ¿Cómo puede usted estar firme en la brecha por la paz y la justicia?
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