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miércoles, 29 de octubre de 2014
!! HE AQUÍ YO ESTOY A LA PUERTA !!. UN HOMBRE ES UN VERDADERO SABIO, SI ABRE SU CORAZÓN A JESÚS
EL AMOR EXCEDE EL CONOCIMIENTO POR TANTO PREFIERO AMAR A DIOS QUE SABERLO TODO.
SI USTED ES SABIO DIRÁ:EL AMOR EXCEDE EL CONOCIMIENTO POR TANTO PREFIERO AMAR A DIOS QUE SABERLO TODO.
EL AMOR EXCEDE EL CONOCIMIENTO POR TANTO PREFIERO AMAR A DIOS QUE SABERLO TODO.
“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” - (1 Corintios 13:13).
Un día una niñita leía la Biblia y se encontró con una ilustración de ángeles. Ella le preguntó a su papá: “¿Cuál es la diferencia entre los querubines y los serafines?” Bueno, el papá no sabía, pero la llevó a la enciclopedia y buscaron la respuesta. Él descubrió que los querubines exceden en conocimiento, y los serafines exceden en amor. La niñita pensó por un momento y dijo: “Cuando muera, seré un serafín. Prefiero amar a Dios que saberlo todo.” ¡Eso es excelente! Primera Corintios 13:2: “Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.” El amor excede el conocimiento.
JESUCRISTO ES MI MODELO DEL AMOR.
Es que es mí Salvador, mí Dios y mí Rey, espero nunca volver atrás en mi vida pasada. Cada nueva lección ha fortalecido mi fe, mi vida personal es llena de tranquilidad, de seguridad.
Las Bendiciones son muchas. Empiezo por decirle que hablar de Jesucristo es hoy mi motivo de orgullo, nada me da pena, tengo salud, estoy con un gozo que no es fácil describir.
He aprendido muchas cosas entre las que destaco que Jesús es el mayor ejemplo de Humildad y Compasión, Amor genuino y Sacrificio. Debemos imitarlo y vivir solo para Él.
Debemos aprender de Cristo a ser MANSOS y HUMILDES. En Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy MANSO y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Te animo a tenerlo como tu modelo cada día!!!.
IMITAR EL AMOR DE DIOS CUANDO ESTAMOS LLENOS DE SU PLENITUD. CRISTO LLENA CON SU ESPÍRITU TODO NUESTRO SER. NOS VOLVEMOS TODO AMOR.
Sea imitador de Dios.
Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
Efesios 5:1
El imitar a Dios pudiera ser fácil de analizar, pero es difícil de hacer. No puede hacerlo con su propia fuerza. Pero Jesús nos dio en el Sermón del Monte el punto de partida para imitar a Dios. Tenemos que llorar por nuestro pecado con un espíritu quebrantado y contrito. Cuando estemos abrumados por nuestro carácter pecaminoso, tendremos hambre y sed de justicia. Así que hay una paradoja: "Debemos ser como Dios, pero tenemos que reconocer que no podemos ser como Él por nuestro propio esfuerzo".
Una vez que estemos conscientes de la paradoja, entonces sabemos que debe de haber algún otro poder para hacer posible el imitar a Dios. El apóstol Pablo pedía a Dios que nos fortaleciera "con poder en el hombre interior por su Espíritu" (Ef. 3:16). El Espíritu Santo da la fortaleza para que seamos "llenos de toda la plenitud de Dios" (v. 19). Podemos ser como Dios (desde el punto de vista de su carácter), pero no podemos lograrlo por nuestra cuenta. Esa es la obra del Espíritu.
MEDIR NUESTRA CAPACIDAD PARA AMAR.
Mida su amor.
Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó.
Efesios 2:4
La mejor vara de medir el amor en la vida de un cristiano puede ser el perdón. Es porque Dios nos demostró su amor desde el punto de vista del perdón. La Biblia pudo habernos enseñado que de tal manera amó Dios al mundo que ha hecho flores o árboles o montañas. Pero ella enseña que "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Jn. 3:16). Él dio a su Hijo para perdonarnos. Eso demuestra sin dudas el amor de Dios más que las flores, los árboles o las montañas.
Mida su amor. Pregúntese: ¿Amo? Si no ama, no es de Dios porque los hijos de Dios aman a los demás (1 Jn. 4:7-8). ¿Cómo puede saber si usted se caracteriza por el amor? Pregúntese: ¿Estoy enojado con alguien por algo que me hizo? ¿A menudo me enojo con los demás, ya sea que exprese o no mi enojo? ¿Hablo de los demás lo que no debo hablar? Esas son características de su antigua manera de vivir; características de las que debe librarse a fin de amar y perdonar a los demás.
PROFUNDIDAD Y MULTIPLICIDAD EN EL AMOR. ESTO ES MISERICORDIA
La profundidad del amor.
Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.
1 Pedro 4:8
Los cristianos debemos amar hasta más no poder, que incluye el cubrir "multitud de pecados". Se debe afrontar el pecado pero también se debe perdonar. Eso es lo que implica "cubrir". Debemos poner una frazada sobre el pecado pasado ya resuelto.
Examínese. ¿Le guarda rencor a alguien en su casa? Si lo hace, recuerde que Jesucristo ya pagó el castigo de cualquier cosa que esa persona hiciera. Su incapacidad para perdonar contradice su amor. Y si la falta de perdón es característica de su vida, tal vez usted no sea cristiano.
Inevitablemente, los que tienen un gran sentido del perdón están dispuestos a perdonar a los demás. Las personas que saben que se les ha perdonado mucho pueden perdonar mucho. Espero que eso le suceda a usted.
¿ QUÉ SIGNIFICA PARA EL CRISTIANO UN AMOR SIN LÍMITES?.
El amor incondicional.
También Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
Efesios 5:2
La Biblia no se refiere al amor cristiano como una emoción, sino como un acto de abnegación. Una persona que verdaderamente ama a alguien no trata de quitarle nada a esa persona. Es porque el amor cristiano nunca está condicionado a recibir algo; es incondicional.
A menudo el mundo define el amor desde el punto de vista de lo que puede obtener. Pero Dios nos ama aun cuando nunca recibe nada a cambio. Si ese tipo de amor caracterizara el matrimonio, el índice de divorcios no sería lo que es hoy. Si quienes dicen que ya no aman a su cónyuge pudieran comprometerse a amarlo de manera incondicional, pudieran descubrir que pueden recrear ese amor. Nuestro Señor Jesucristo no nos ama por lo que pueda sacar de nosotros; nos ama a pesar de la aflicción que le causamos. Haga del amor incondicional su meta, y sea humilde, obediente y abnegado.
PARA AMAR DE ESA MANERA ES NECESARIO TENER UN CORAZÓN COMO EL DE JESÚS. Mateo 11: 28- 30.
11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
11:30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mateo 11: 29- 30.
EL VÍNCULO QUE TODO LO UNE ES EL AMOR.
La búsqueda de amor del mundo.
Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Colosenses 3:14
Las personas del mundo buscan mucho el amor. Se considera como la meta suprema el amar y ser amado. Se ve al amor como la forma de experimentar las emociones extremas: nunca será tan feliz ni estará tan triste como cuando está enamorado.
La música actual estimula esa búsqueda del amor. Casi toda ella tiene el mismo mensaje implícito sea la fantasía de un amor que se busca o la desesperanza de un amor perdido. Las personas siguen persiguiendo ese sueño esquivo. Fundamentan su concepto del amor en lo que hace para ellos. Las canciones, los dramas, las películas, los libros y los programas de televisión perpetúan continuamente la fantasía; el sueño de un amor perfecto satisfecho a la perfección.
El amor del mundo es implacable, condicional y ególatra. Se centra en el deseo, el placer egoísta y la lujuria; todo lo opuesto del perfecto amor de Dios. Las personas buscan amor, pero no es el amor verdadero; es la perversión de Satanás.
EL RETO PARA EL HOMBRE HOY ES: AMAR A DIOS O AMAR AL MUNDO.
Perversiones de Satanás.
Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.
Efesios 5:3-4
Tanto el amor de Dios como el amor de sus hijos es clemente, incondicional y altruista, pero por seguro Satanás pervertirá eso. El amor terrenal es superficial, egoísta, sensual y sexual, y Satanás le ha hecho creer al mundo esa definición del amor.
A diferencia del amor del mundo, el versículo de hoy termina indicando que debemos dar gracias. Pablo dijo que "Dad gracias a Dios en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús" (1 Ts. 5:18). Cuando somos agradecidos por todo, nos salimos de nosotros mismos, porque la acción de gracias se dirige a Dios.
En vez de hablar de las personas, ámelas de una manera que transmita gratitud. Recuerde que el amor de Dios es desinteresado y agradecido, pero el amor del mundo es egoísta e ingrato.
“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (Hebreos 10:24).
Un área en donde los creyentes pueden esparcir la luz de Cristo, es en nuestro sistema escolar. Tenemos una generación que carece de normas de lo que es bueno y de lo que es lo malo. Todo es relativo. En las escuelas a nuestros niños se les enseña que descienden de los animales. ¿Debe sorprendernos, por lo tanto, que muchos actúen como animales? ¿Qué podemos hacer? Debemos encontrar, por medio del amor, el camino de regreso. Debemos involucrarnos como miembros de la Asociación de padres y maestros. Debemos animar a los profesores y decirles que estamos orando por ellos. Debemos asistir a las reuniones del Directorio de la escuela e inquirir acerca de las normas y currículo actuales. Debemos tratar de ser gente santa en un mundo malvado. Y si no lo hacemos, estamos contribuyendo la extinción de la próxima generación.
¿Tiene usted hijos en edad escolar? Entonces únase a la Asociación de padres y maestros. ¿Es usted abuelo? Pídale a Dios que le guíe hacia un maestro para que usted sea de ánimo para él o para ella, por medio de la oración y servicio. ¿Es usted una persona soltera? Aprenda cómo ser un tutor (a) en una escuela de su vecindario.
LOS RESULTADOS DEL AMOR DE DIOS.
“Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria” (Marcos 13:26).
Cuando llegamos a un momento en el cual no entendemos lo que está sucediendo. Cuando todo parece que se desmorona y se viene abajo…tenemos a Jesús. Siempre tenemos el perdón de la cruz, la victoria de la tumba vacía, y la esperanza del inminente regreso de Cristo. Cuando vamos donde el doctor y nos dice que tenemos cierta enfermedad; cuando escuchamos que, como pareja, somos estériles y no podemos tener hijos; cuando nos tenemos que declarar en bancarrota; cuando nos despiden del trabajo; cuando leemos una carta de nuestro cónyuge diciéndonos que nos abandona; cuando un ser amado muere debido a un acto terrorista…¡Tenemos un Salvador!, y es nuestra la opción de creer o no creer. En esos momentos podemos murmurar, criticar, refunfuñar o desesperarnos. O podemos ceder ante el Salvador y escucharle decir: “Hijo mío, no importa lo que está sucediendo, quiero que sepas que te amo. Mira a la cruz. Mira la tumba vacía. Espérame. Regresaré nuevamente.”
Póngase en una posición de humildad. Si puede, arrodíllese. Si no puede, incline su cabeza y cierre sus ojos. Imagínese la cruz de Cristo. Medite en la vergüenza que Él experimentó, el dolor que soportó y la victoria que aseguró con Su muerte.
SABER LO QUE DIOS QUIERE: QUE AMEMOS.
“Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; el guarda las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra” (Salmos 97:10).
Esto puede ser una sorpresa para usted: el hecho de que sea un creyente no quiere decir que debe amar todo. Escuchamos decir que los creyentes son gente de amor, y eso es verdad. Pero, ¿sabía que si usted es un cristiano, no sólo debe aprender a amar, pero también debe aprender a odiar? Si usted ama a Dios, entonces debe odiar lo que Dios odia. Y eso es cierto a todo nivel. Si usted ama las flores, seguro que odia la maleza. Si ama la salud, entonces odia los gérmenes. Si ama a Dios, entonces debe odiar lo diabólico. Es así de simple. Romanos 12:9b, nos dice en términos fuertes: “Aborreced lo malo, seguid lo bueno.” Un hipócrita ―que es algo que ninguno de nosotros quiere ser―, es alguien que dice que ama a Dios, pero que no odia el pecado. No le diga a otros que usted a ama a Dios, si no odia aquello que clavó a Su Hijo en la cruz.
Pídale a Dios que quebrante su corazón con las cosas que quebrantan Su corazón. Pídale a Dios que le enseñe a odiar el pecado, pero amar al pecador.
DIOS NOS AMA PARA QUE AMEMOS A OTROS.
Génesis 2:15: “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”
Dios le dio a la mujer el instinto para criar hijos, pero Dios le dio al hombre un don diferente: labrar y cuidar el jardín. Dios diseñó al hombre con un exterior fuerte para ser el proveedor y protector. Por ello, los hombres quieren ser admirados por las mujeres. A un esposo le bendice enormemente que su esposa le admire y le diga: “Eres maravilloso.” Y ella recibe una bendición cuando el esposo es romántico, amoroso, y tierno con ella.
Primera Pedro 3:7 dice: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.”
¿Cómo puede mostrarle un poco de ternura y amor a su esposa el día de hoy? Ya que pensó en algo... ¡vaya y hágalo!
AMOR ES LO QUE DIOS NOS PIDE CADA DÍA.
“Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido” (Salmos 18:35).
¿Sabe usted qué es lo que nuestras iglesias podrían usar un poquito más? La cortesía entre los hermanos. El amor en las cosas pequeñas. Amor que dice: “Por favor” y “¡Gracias!”. Amor que se pone a un lado para dar a la otra persona el primer lugar. Nunca deja de asombrar cuán rápidamente la gente olvida su religión cuando salen de la iglesia el domingo por la mañana. Rápidamente buscan su carro en el parqueadero, y se cruzan delante de otros en el tráfico. ¡Y ni piense en sentarse en el asiento de otro en la iglesia! Será visto como que está “robando” su lugar reservado en el culto de adoración. Quiera Dios limpiar nuestras iglesias de auto-justicia y orgullo. Quiera Dios purificarnos de cualquier actitud que trate de elevarnos sobre los demás.
Vuelva a leer la meditación bíblica de hoy, y responda a las siguientes preguntas: ¿Quién le ha salvado? ¿Quién le sostiene? ¿Quién le ha engrandecido? Termine el devocional de hoy leyendo Miqueas 6:8:
“Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.”
¿ DÓNDE ESTÁ TÚ AMOR, ESTARÁ ALLÍ TÚ CORAZÓN?.
“En esto hemos conocido el amor, en que Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (1 Juan 3:16).
El hombre rico le preguntó a Jesús: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?” (Marcos 10:17). Entonces Jesús le preguntó si había cumplido con la Ley. Y contestó que sí. Con amor, Jesús le dijo: “Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz” (Marcos 10:21). Pero el hombre rico, “afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones” (Marcos 10:22). Jesús lo dejó ir. Jesús no corrió tras él. Y hay otra cosa que debe notar: Jesús no disminuyó sus normas.
Pídale a Dios que le muestre si hay alguna cosa que usted ama más que a Él. Usted debe estar dispuesto a dejarla, voluntariamente.
“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” - (Deuteronomio 6:5).
Queremos que haga memoria de su viaje espiritual, por un momento. Recuerde los primeros días cuando estaba aprendiendo acerca de Dios. ¿Se acuerda del tiempo cuando primero entendió cómo orar? Ahora, permítanos preguntarle: ¿hubo un tiempo en su vida cuando amó al Señor Jesús más de lo que le ama este momento? Si es así, usted es un apóstata. Amigo, si usted no ama a Jesús ahora con un candente y resplandeciente entusiasmo, usted necesita recordar cómo era antes, y debe retornar a su primer amor. No tenga la idea de que la fiebre del amor lo ha picado, y que unas veces puede amar a Jesús y otras veces no. Cuando usted escoge amar a Jesús, lo ama cada día y en toda forma.
Escriba una declaración misionera para su vida que sea una paráfrasis de Deuteronomio 6:5.
“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación” - (Salmos 119:97).
¿Sabe usted cuáles fueron las palabras de Pablo cuando se encontró con el Señor Jesús en el camino hacia Damasco? Dijo: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” (Hechos 9:6). Note que él no dijo: “Señor, ¿qué es lo que los otros quieren que yo haga?” o “¿Qué quieres que los otros hagan?” Dios tenía un plan personal para su vida. El permaneció en su trayectoria y jamás disminuyó su pasión, aun cuando las cosas se pusieron muy duras. Nada pudo detener a Pablo. ¿Sería capaz de decir lo mismo acerca de usted? Los galgos infernales se burlan de usted ahora mismo. ¿Está firmemente enfocado en Jesús, de tal manera que nada puede detenerlo o desviarlo para cumplir la voluntad de Dios, para amarle con todo su corazón y para dedicar cada onza de quién es usted, para Él?
¿Cómo alguien puede saber que usted está firmemente enfocado en Jesús? ¿Qué hay acerca de su vida que testifica que usted tiene un amor apasionado por Dios?
EL AMOR SE EXPRESA POR MEDIO DEL PERDÓN.
“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” - (Mateo 6:14-15).
Un padre llegó a su casa un día, y encontró a sus dos pequeños hijos en medio de una gran pelea. Cuando la niña vio a su padre, supo que estaba en problemas. Así que de inmediato vertió unas lágrimas de cocodrilo, se abrazó al cuello de su papá y le dijo: “Papi, lo siento mucho. No debíamos haber estado peleando. Perdóname. Te amo mucho.” Ella estaba en los brazos de su padre, y él pensaba: “Ella en realidad tiene una buena actitud sobre esto.” Pero entonces, con el rabillo de su ojo, él vio que su hija le estaba mostrando la lengua a su pequeño hermano. El papá le dijo: “No puedes estar abrazándome y mostrándole la lengua a tu hermano, al mismo tiempo.” ¿Tiene usted esa clase de corazón? ¿Está usted jugando a amar a Dios, pero guarda resentimientos contra alguien? ¿Piensa que Dios recibirá su adoración? Amigo, es tiempo de hacer lo correcto. Su espíritu no perdonador le hará más daño a usted que a la persona a la cual usted no quiere perdonar.
Si hay alguien que ha pecado contra usted, perdone. Si hay alguien que tiene algo en contra suya, vaya a esa persona y reconcíliese. Y entonces, invierta tiempo en adoración.
JUSTICIA, FE, AMOR Y PAZ.
“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” - (2 Timoteo 2:22).
La pureza no está de moda estos días, pero permítanos contarle lo que un padre le dijo a su hija un día. Ella le escribió desde la universidad la siguiente nota: “Querido papá: Mis compañeros universitarios hacen que la promiscuidad sexual suene y parezca tan natural e inevitable. Hay momentos en los que me pregunto qué es lo que yo estoy esperando.” Su padre le contestó: “Estas esperando el ser libre de la molestosa voz de la conciencia y de las grises sombras de la culpa; libre para dar todo de ti misma, no en una fracción de pánico. Un profundo instinto en ti sabe qué tremenda influencia tendrá en ti la primera y total unión con otra persona. Y ese mismo instinto sigue diciéndote que no lo desperdicies.”
¡Cómo deseamos que más familias sean lo suficientemente abiertas como para discutir estos asuntos, y animar a los jóvenes a permanecer puros.
¿Tiene usted hijos adolescentes? Entonces, separe un tiempo para discutir con ellos este importante asunto de la pureza.
AMOR A TODAS LAS COSAS DE DIOS.
“¡Oh, cuánto amo yo tu ley ! Todo el día es ella mi meditación” - (Salmos 119:97).
¿Sabe usted cuáles fueron las palabras de Pablo cuando se encontró con el Señor Jesús en el camino hacia Damasco? Dijo: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” (Hechos 9:6). Note que él no dijo: “Señor, ¿qué es lo que los otros quieren que yo haga?” o “¿Qué quieres que los otros hagan?” Dios tenía un plan personal para su vida. El permaneció en su trayectoria y jamás disminuyó su pasión, aun cuando las cosas se pusieron muy duras. Nada pudo detener a Pablo. ¿Sería capaz de decir lo mismo acerca de usted? Los galgos infernales se burlan de usted ahora mismo. ¿Está firmemente enfocado en Jesús, de tal manera que nada puede detenerlo o desviarlo para cumplir la voluntad de Dios, para amarle con todo su corazón y para dedicar cada onza de quién es usted, para Él?
¿Cómo alguien puede saber que usted está firmemente enfocado en Jesús? ¿Qué hay acerca de su vida que testifica que usted tiene un amor apasionado
por Dios?.
EL PRIMER AMOR FUE CUANDO RECIBISTEIS A JESÚS COMO SEÑOR Y SALVADOR. ALLÍ ENTRGASTEIS TU VIDA A ÉL.
“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” - (Apocalipsis 2:4-5).
La década de los sesenta trajo la revolución sexual. Ahora, explíquenos una vez más, ¿cómo el “amor libre” iba a traer paz y armonía a nuestro mundo? La gente está siendo absorbida en turbulentas cloacas de pecado. Los cimientos de los hogares se desmoronan. Preciosos bebecitos en el vientre son condenados a muerte. Las enfermedades transmitidas sexualmente están fuera de control. Parece que fuera demasiado tarde, y debemos regresar “a nuestro primer amor”. Es tiempo de amar al Señor con todo nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente, y amar al prójimo como nos amamos nosotros mismos (ver Mateo 22:36-39). Es tiempo de hacer conocer a la gente del “amor libre” ofrecido por nuestro Salvador, cuando Él murió para perdonar nuestros pecados y comprar nuestra salvación por la eternidad.
¿Cómo sabe que ha dejado “su primer amor”? Pregúntese: “¿Hay algo o alguien a lo que sirvo más que a Dios? ¿Hay alguien o algo a lo que amo más que a Dios?” Si lo hay, entonces confiese ese pecado, y arrepiéntase de su pecado de idolatría.
NUESTRA CONFIANZA ESTÁ EN EL AMOR DE DIOS.
“Huye el impío sin que nadie lo persiga; más el justo está confiado como un león” (Proverbios 28:1).
Nuestro gobierno ha tratado, jurídicamente, de sacar a Dios de las escuelas públicas. ¿Pero sabe que eso nunca podrá lograrse? Porque usted no puede sacar el cristianismo de las escuelas, a menos que mantenga a los cristianos afuera. Si usted es un estudiante, le desafío a que hable valiente y confiadamente acerca de Jesucristo. Usted es su especial mensajero de amor ante los profesores, compañeros estudiantes, personal administrativo, personal de limpieza y muchos más. Algunas de estas personas pueden haber ido a la iglesia el domingo, pero lo único que encontraron fue una religión fría y muerta. No encontraron a Jesús. ¿Será usted Jesús para ellos, esta semana? Otros nunca han entrado en una iglesia. ¿Les invitará usted a que vayan a su congregación?
Invite a un compañero de estudio o trabajo a comer juntos. Vea si hay alguna necesidad en la vida de él o ella por lo cual usted puede orar. Comparta cómo Dios le ha ayudado a usted en, tal vez, las mismas circunstancias. Ofrezca orar por él o ella antes de regresar a clases o al trabajo.
DIOS NOS HA DADO ESPÍRITU DE PODER, DE AMOR Y DE DOMINIO PROPIO.
Segunda Timoteo 1:7: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
Cuando nosotros deberíamos estar disfrutando vidas victoriosas y abundantes... ¿qué pasa? El miedo se escurre y nos toma por sorpresa. Muchos de nosotros perdemos oportunidades invaluables debido a esta anaconda apretadora que es el miedo. Cuando el temor domina, no existe ningún espacio para Cristo quien puede consolarnos (Juan 16:33). La preocupación es la prima desagradable del temor. Estos dos le harán a usted lo que la arena le ocasiona a la maquinaria. Lo pondrán fuera de servicio. Mas Dios nos da la victoria con su poder, su amor, y el regalo del domino propio. El Espíritu Santo es su guardaespaldas personal. Él camina con usted. La persona que puede arrodillarse ante Dios puede estar de pie ante cualquier ser humano.
Jesús lo tiene en su mirada. Usted está en la diestra de Dios. Anótelo y colóquelo un lugar dónde usted pueda meditar al respecto a lo largo del día. Ahora pregúntese: “Teniendo esto en cuenta... ¿existe algo que pueda cambiar estas verdades?”
UNA DEMOSTRACIÓN MÁS DE AMOR PARA EL PECADOR PEDRO.
Job 33:28: “Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz.”
La noche que Jesús fue arrestado, Pedro lo negó ¡tres veces! A pesar de su falta de lealtad, Jesús le extendió a Pedro una invitación de misericordia y le animó: “Venid, comed.”
Allí en las orillas del mar de Galilea, después de su resurrección, Jesús vino a Pedro y preparó una mesa de restauración.
¿Puede imaginarse lo que estaba pasando por la mente de Pedro? La culpa y la alegría, el miedo y la fascinación, la maravilla y la adoración: ¡un calidoscopio de emociones! Él no podía creer que se le invitara a la mesa de aquel a quien él había abandonado sólo días antes. ¡Y no sólo lo invitó, sino que lo restauró! La profundidad del pacto de amor de Jesús no se agota cuando pecamos. Hay perdón y restauración.
Le invito a leer este relato de restauración en Juan 21:4-19. Regocíjese en el plan de Dios de restauración en su vida.
TODOS NECESITAMOS RECIBIR AMOR.
Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
La Navidad o cualquier otra época se deletrea A-M-O-R. ¿Cuál es el mensaje de Navidad? Juan 3:16, Dios nos obsequió el regalo de amor en la primera Navidad. Correctamente se dice: “Lo que el mundo necesita es amor.” Yo lo necesito. Usted lo necesita. Su cónyuge lo necesita. Su hijo (a) lo necesita. Un anciano o anciana sentada sola en un asilo lo necesita. Un niño abandonado y solo en un orfanato lo necesita también. Dios envió a su único Hijo como el Salvador. Él sabía que no podíamos salvarnos a nosotros mismos. Así que mandó a su Hijo a nacer en un pesebre, a morir en la cruz, a resucitar en gloria, y a regresar otra vez a redimir su iglesia.
EL AMOR HECHO REALIDAD.
Apocalipsis 3. Nos habla de las cosas mejores para nosotros.
LO MEJOR ESTÁ EN EL CIELO.
Los mensajes de nuestro Señor a las iglesias de Sardis y de Filadelfia; la iglesia de Laodicea es desaprobada; el libro sellado
Las personas en la iglesia en Sardis podían haber estado muy orgullosas de que ellos no tenían falsos maestros, ni enseñaban falsas doctrinas; pero aún tenían un gran mal igualmente serio. El Rey que sabe bien todas las cosas les anunció: «Escribe al ángel de la iglesia en Sardis. . . Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir. . . y arrepiéntete» (Apocalipsis 3:1-3).
«Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere. . . no borraré su nombre del libro de la vida» (3:4-5). Durante Su ministerio aquí en la tierra, Jesús también había dicho: «Si guardareis Mis mandamientos (obedeciéndolos), permaneceréis en Mi amor» (Juan 15:10).
Jesucristo recomendó a la iglesia en Filadelfia por su fidelidad, diciendo: «Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque. . . has guardado Mi palabra, y no has negado Mi nombre. . . . Yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero» (Apocalipsis 3:8,10).
La mayoría de los miembros en Laodicea probablemente se felicitaban por ser moderados y de mentes bien tolerantes a los de ideas liberales. Ellos seguro tenían lástima de los creyentes en otras iglesias que eran intolerantes. Los creyentes en Laodicea estaban bien orgullosos de su habilidad de hacer amigos y aceptar a los que odiaban a Cristo. Pero Jesucristo severamente condena a esta iglesia: «Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de Mi boca» (3:16). Nuestro Señor nos explica que Él disciplina a todos los que Él ama y les dice: «sé, pues, celoso, y arrepiéntete» (3:19). El comprometerse con el mundo trae el engaño y la destrucción.
Jesús, el Señor de Su iglesia, todavía está tocando en las puertas de los corazones de los hombres con las mismas Palabras de amonestación: «He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en Mi trono, así como Yo he vencido, y Me he sentado con Mi Padre en Su trono» (Apocalipsis 3:20-21).
Nadie ni nada en la tierra ni en los cielos puede quitarnos nuestros tesoros celestiales.
Primera Juan 3:1: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.”
sábado, 25 de octubre de 2014
LA PAZ TIENE SUS CRÍTICOS Y SUS DEFENSORES.¿ QUIÉN TIENE LA RAZÓN?.
GRUPOS SOCIALES, ECONÓMICOS, POLÍTICOS, ORGANIZACIONES INTERNACIONALES, ENTIDADES DE CONTROL DEL ESTADO Y OTROS NO MUY ESPECÍFICOS ENTRAN EN CONTROVERSIA POR EL TEMA DE LA PAZ.
DIOS LOS SIENTA EN UNA MISMA MESA A TODOS Y LES DICE: ROMANOS 3: 21- 25..
3:21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
3:22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
DE ALLÍ QUE DIOS NOS LLAMA A TODOS A:
ARREPENTIMIENTO, PERDÓN Y A AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS.
ASÍ SE RESUELVE EL CONFLICTO Y EL PECADO DELANTE DE DIOS.
ES TIEMPO DE FIRMAR LA PAZ.
DIOS LOS SIENTA EN UNA MISMA MESA A TODOS Y LES DICE: ROMANOS 3: 21- 25..
3:21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
3:22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
DE ALLÍ QUE DIOS NOS LLAMA A TODOS A:
ARREPENTIMIENTO, PERDÓN Y A AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS.
ASÍ SE RESUELVE EL CONFLICTO Y EL PECADO DELANTE DE DIOS.
ES TIEMPO DE FIRMAR LA PAZ.
martes, 14 de octubre de 2014
LA PAZ EN OTRAS NACIONES DEL MUNDO.
LA CÁTEDRA DE LA PAZ. LAS EXPERIENCIAS EN OTROS PAÍSES.
ESTE BLOG. NOS MUESTRA LAS EXPERIENCIAS EN ALGUNOS ESTADOS DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
http://catedradelapaz.blogspot.com/..
ESTE BLOG. NOS MUESTRA LAS EXPERIENCIAS EN ALGUNOS ESTADOS DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
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! ! COLOMBIA QUIERE AMAR LA VIDA Y VER DÍAS BUENOS !!.LLEGÓ EL TAN ANHELADO DÍA DE LA PAZ
EL APÓSTOL PEDRO NOS DICE EN SU PRIMERA CARTA, 1 Pedro 3: 10.
3:10 Porque:
El que quiere amar la vida
Y ver días buenos,
Refrene su lengua de mal,
Y sus labios no hablen engaño;
3:11 Apártese del mal, y haga el bien;
Busque la paz, y sígala.
3:12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
1.NECESITAMOS DARLE UN NUEVO RUMBO A NUESTRA VIDA
2.VIVIR DÍAS MEJORES PARA LA NACIÓN
3.NO HABLAR MÁS ENGAÑO. PERDÓN DE VERDAD
4.APARTARNOS DEL MAL. DE TODO CRIMEN Y CAMINO DE PERVERSIDAD
5.BUSCAR LA PAZ, SEGUIRLA. RESPETAR TODO ACUERDO Y PACTO
DIOS VA A VIGILAR TODO LO QUE HAGAMOS Y VA A VERIFICAR EL CUMPLIMIENTO DE ESA PAZ
ESCUCHARÁ TODAS LAS ORACIONES DEL PUEBLO COLOMBIANO. DE TODO CREYENTE DE CADA UNO DE SUS HIJOS.
PERO DIOS TAMBIÉN MIRARÁ AL INJUSTO, AL QUE MIENTE, AL QUE NO CUMPLA SU PALABRA.
TODO AQUEL QUE SIGA LA INJUSTICIA, DARÁ CUENTA A DIOS Y A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DE SUS ACTOS MALOS.
!!!!VENGAN, FIRMEMOS LA PAZ YA !!!!!.
3:10 Porque:
El que quiere amar la vida
Y ver días buenos,
Refrene su lengua de mal,
Y sus labios no hablen engaño;
3:11 Apártese del mal, y haga el bien;
Busque la paz, y sígala.
3:12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
1.NECESITAMOS DARLE UN NUEVO RUMBO A NUESTRA VIDA
2.VIVIR DÍAS MEJORES PARA LA NACIÓN
3.NO HABLAR MÁS ENGAÑO. PERDÓN DE VERDAD
4.APARTARNOS DEL MAL. DE TODO CRIMEN Y CAMINO DE PERVERSIDAD
5.BUSCAR LA PAZ, SEGUIRLA. RESPETAR TODO ACUERDO Y PACTO
DIOS VA A VIGILAR TODO LO QUE HAGAMOS Y VA A VERIFICAR EL CUMPLIMIENTO DE ESA PAZ
ESCUCHARÁ TODAS LAS ORACIONES DEL PUEBLO COLOMBIANO. DE TODO CREYENTE DE CADA UNO DE SUS HIJOS.
PERO DIOS TAMBIÉN MIRARÁ AL INJUSTO, AL QUE MIENTE, AL QUE NO CUMPLA SU PALABRA.
TODO AQUEL QUE SIGA LA INJUSTICIA, DARÁ CUENTA A DIOS Y A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DE SUS ACTOS MALOS.
!!!!VENGAN, FIRMEMOS LA PAZ YA !!!!!.
LA HISTORIA QUE COLOMBIA NO QUIERE VOLVER A VIVIR: LAS MATANZAS.
ESTE BLOG CONTIENE LA MAYORÍA DE LAS HISTORIAS DE LAS MASACRES OCURRIDAS EN COLOMBIA.

http://masacresencolombia-ncp.blogspot.com/.
HISTORIAS PARA LLORAR. PERO SE HACE NECESARIO PERDONAR.OLVIDAR Y RECONSTRUIR UNA VIDA NORMAL, TAL VEZ LLEVE TODA UNA VIDA.
EL SER HUMANO GUARDA SUS RECUERDOS POR MUCHOS AÑOS.
EL PERDÓN PRODUCE UNA GRAN ALEGRÍA EN NUESTRO PADRE CELESTIAL Y EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
TODO EL CAPÍTULO 18 DE MATEO NOS HABLA DEL PERDÓN.
INICIAR UN CAMINO HACIA LA PAZ, NOS DEBE LLEVAR A SER COMO NIÑOS. EL NIÑO PARTE DE UNA CONDICIÓN SANA, SIN EGOÍSMO, SIN MALICIA.
EL HIJO DEL HOMBRE VINO A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO.
EL APÓSTOL PEDRO PREGUNTÓ: ¿ DEBO PERDONAR HASTA SIETE VECES A MI HERMANO?.
JESÚS LE DIJO: NO TE DIGO HASTA SIETE, SI NO AUN HASTA SETENTA VECES SIETE.
FINALMENTE DIOS YA HIZO CUENTAS CON EL SER HUMANO.
EN LA CRUZ CRISTO YA PAGÓ TUS DEUDAS. EN LA HISTORIA DE JESÚS TODO ESTÁ CANCELADO, AHORA NOS TOCA A NOSOTROS PERDONAR Y EMPEZAR DE NUEVO.
¿ ES POSIBLE ?. SÍ ES POSIBLE PORQUE DIOS NOS DARÁ LA SABIDURÍA PARA LOGRARLO.
¿ QUIERES HACERLO?. HOY PUEDES DECIRLE A JESUCRISTO: VOY A PERDONAR DE TODO CORAZÓN A MI HERMANO, A MI ENEMIGO.
GRACIA A TODOS AQUELLOS QUE HAN RECOPILADO TAN VALIOSA INFORMACIÓN.
GRACIAS POR CADA ORACIÓN Y SÚPLICA DELANTE DE DIOS Y DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. LE PEDIMOS DIOS TODO PODEROSO QUE ACTÚE EN EL CORAZÓN DE CADA COLOMBIANO, PARA QUE LLEGUEMOS A UN TIEMPO DE PAZ Y PERDÓN.
18:1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
18:2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,
18:3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
18:4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
18:5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.18:6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.
18:7 ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
18:8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
18:9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.18:10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
18:11 Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
18:12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?
18:13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
18:14 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.18:15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
18:16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
18:17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.
18:18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
18:19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
18:20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
18:21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
18:22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.18:23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
18:24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.
18:25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.
18:26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
18:27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
18:28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.
18:29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
18:30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.
18:31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.
18:32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
18:33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?
18:34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 18:35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
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HISTORIAS PARA LLORAR. PERO SE HACE NECESARIO PERDONAR.OLVIDAR Y RECONSTRUIR UNA VIDA NORMAL, TAL VEZ LLEVE TODA UNA VIDA.
EL SER HUMANO GUARDA SUS RECUERDOS POR MUCHOS AÑOS.
EL PERDÓN PRODUCE UNA GRAN ALEGRÍA EN NUESTRO PADRE CELESTIAL Y EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
TODO EL CAPÍTULO 18 DE MATEO NOS HABLA DEL PERDÓN.
INICIAR UN CAMINO HACIA LA PAZ, NOS DEBE LLEVAR A SER COMO NIÑOS. EL NIÑO PARTE DE UNA CONDICIÓN SANA, SIN EGOÍSMO, SIN MALICIA.
EL HIJO DEL HOMBRE VINO A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO.
EL APÓSTOL PEDRO PREGUNTÓ: ¿ DEBO PERDONAR HASTA SIETE VECES A MI HERMANO?.
JESÚS LE DIJO: NO TE DIGO HASTA SIETE, SI NO AUN HASTA SETENTA VECES SIETE.
FINALMENTE DIOS YA HIZO CUENTAS CON EL SER HUMANO.
EN LA CRUZ CRISTO YA PAGÓ TUS DEUDAS. EN LA HISTORIA DE JESÚS TODO ESTÁ CANCELADO, AHORA NOS TOCA A NOSOTROS PERDONAR Y EMPEZAR DE NUEVO.
¿ ES POSIBLE ?. SÍ ES POSIBLE PORQUE DIOS NOS DARÁ LA SABIDURÍA PARA LOGRARLO.
¿ QUIERES HACERLO?. HOY PUEDES DECIRLE A JESUCRISTO: VOY A PERDONAR DE TODO CORAZÓN A MI HERMANO, A MI ENEMIGO.
GRACIA A TODOS AQUELLOS QUE HAN RECOPILADO TAN VALIOSA INFORMACIÓN.
GRACIAS POR CADA ORACIÓN Y SÚPLICA DELANTE DE DIOS Y DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. LE PEDIMOS DIOS TODO PODEROSO QUE ACTÚE EN EL CORAZÓN DE CADA COLOMBIANO, PARA QUE LLEGUEMOS A UN TIEMPO DE PAZ Y PERDÓN.
18:1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
18:2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,
18:3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
18:4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
18:5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.18:6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.
18:7 ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
18:8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
18:9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.18:10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
18:11 Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
18:12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?
18:13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
18:14 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.18:15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
18:16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
18:17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.
18:18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
18:19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
18:20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
18:21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
18:22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.18:23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
18:24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.
18:25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.
18:26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
18:27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
18:28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.
18:29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
18:30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.
18:31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.
18:32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
18:33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?
18:34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 18:35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
lunes, 13 de octubre de 2014
EXISTE UNA PALABRA CLAVE PARA LA PAZ: LA PALABRA ES PERDÓN.
LA NECESIDAD DEL PERDÓN
LA NECESIDAD DEL PERDÓN
"Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" Mateo 6:12
¡Cuando siento que me han tratado injustamente, puedo idear cien razones para no perdonar! “Tiene que aprender una lección”. “Dejaré que sufra por un rato; le hará bien”. “No me corresponde a mí dar el primer paso”… Cuando finalmente me ablando hasta el punto de conceder el perdón, parece que hubiera dado un salto de la lógica dura, a la sensiblería.
Un factor que me motiva a perdonar es que, como cristiano, se me ordena hacerlo, ya que soy el hijo de un Padre que perdona. Jesús dijo:”Perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” Marcos 11:25.
Pero más allá de eso, puedo identificar tres razones:
Primero, el perdón detiene el ciclo de la culpa y el dolor, rompiendo la cadena de la falta de gracia. Sin perdonar, permanecemos atados a las personas que no hemos perdonado, como en un círculo vicioso.
Segundo, el perdón aminora el dominio de la culpabilidad en el que cometió la falta. Permite la posibilidad de transformación en la parte culpable, aun cuando todavía se requiere un castigo justo.
Tercero, el perdón crea una conexión extraordinaria, colocando al perdonador del mismo lado que la parte que hizo el mal. No somos tan diferentes del malhechor como nos gustaría pensar, por cuanto también nosotros debemos pedirle a nuestro Padre celestial, “… perdónanos nuestras deudas” Mateo 6:12.
Reflexión: Quien no puede perdonar a los demás quema el puente sobre el cual el mismo deberá pasar. –Herbert
Editores de Nuestro Pan Diario
EL ALTO COSTO DE LA FALTA DE PERDÓN
-La falta de perdón nos roba el perdón de Dios. (Marcos 11:25)
-La falta de perdón hace crecer la raíz de amargura. (Hebreos 12:15)
-La falta de perdón abre la puerta de nuestra vida a Satanás. (2 Corintios 2:10–11)
-La falta de perdón nos hace andar en tinieblas. (1 Juan 2:9–11)
-La falta de perdón es del diablo. (Santiago 3:14–15)
-La falta de perdón refleja un corazón sin Dios. (Job 36:13)
-La falta de perdón nos esclaviza al pecado. (Hechos 8:23)
-La falta de perdón entristece al Espíritu de Dios. (Efesios 4:30–32)
DESARROLLO DE LA PREDICACIÓN:
1.--La falta de perdón nos roba el perdón de Dios. (Marcos 11:25)
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
2.--La falta de perdón hace crecer la raíz de amargura. (Hebreos 12:15)
15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
3.--La falta de perdón abre la puerta de nuestra vida a Satanás. (2 Corintios 2:10–11).
10 Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, 11 para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.
4.--La falta de perdón nos hace andar en tinieblas. (1 Juan 2:9–11)
9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
5.-La falta de perdón es del diablo. (Santiago 3:14–15)
14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
6.--La falta de perdón refleja un corazón sin Dios. (Job 36:13)
13 Mas los hipócritas de corazón atesoran para sí la ira, Y no clamarán cuando él los atare.
7.--La falta de perdón nos esclaviza al pecado. (Hechos 8:23)
23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.
8.--La falta de perdón entristece al Espíritu de Dios. (Efesios 4:30–32)
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
LA RAÍZ DE LA AMARGURA
LA RAÍZ DE LA AMARGURA
Por el pastor Adrián Rogers
La amargura apaga la llama del gozo y deja al alma en oscuridad. Lea lo que dice la Palabra de Dios acerca de la amargura.
LA GERMINACIÓN DE LA AMARGURA
LA DEVASTACIÓN DE LA AMARGURA
LA ERRADICACIÓN DE LA AMARGURA
“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados” (Hebreos 12:14-15).
Los que rechazan la gracia de Dios ( Hebreos 12:12-17 )
12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.
EL PERDÓN NO ES UNA OPCIÓN
Fue para Juanita Parker una semana verdaderamente trágica. Primero, su marido tuvo un accidente de trabajo quedando gravemente quemado. Segundo, su hijito recién nacido fue diagnosticado con mononucleosis. Tercero, perdió la casa que habían comprado por falta de pagos. Cuarto, y esto fue lo peor, descubrió que su esposo y su mejor amiga eran amantes. Todo esto le sucedió en el lapso de sólo ocho días.
La agonía moral de Juanita duró cuatro semanas. En su desesperación llegó a la conclusión de que para ella sólo había dos opciones: matarse o perdonar. Por fin hizo lo único que podía darle tranquilidad: perdonó. Perdonó a su marido. Perdonó a su amiga. Y con el perdón sincero y completo, recuperó la paz. Es más, con el alma libre de esa carga, pudo tener la fe para resolver sus demás problemas. El perdonar fue su salvación.
Alguien dijo que el perdón no es una opción. No se puede tener paz si no se perdona. En ese sentido el perdón no es una opción. Es un imperativo.
Cuando alguien nos ha ofendido, haciéndonos daño en el alma, exclamamos: «¡Jamás lo perdonaré! La herida es demasiado grande, el desencanto muy grave, el dolor insoportable. ¡Jamás lo perdonaré!»
El problema mayor es que vivir sin perdonar es lo mismo que llevar una piedra en el estómago. Es igual que echar sal continuamente en una herida abierta. Vivir sin perdonar es nublar el entendimiento, endurecer el corazón, amargar el alma.
¿Cuántas veces no habremos repetido el Padrenuestro? Comienza diciendo: «Padre nuestro que estás en el cielo.» Más adelante dice: «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo 6:9,12,13). Es decir: «De la misma manera en que yo, Señor, perdono, perdóname tú a mí.» Perdonar no es una opción. Es un mandamiento divino.
Cuando Jesús agonizaba en la cruz, mirando a la multitud, dijo: «Padre, perdónalos» (Lucas 23:34). El que más sufrió, el que fue clavado en una cruz, al referirse a sus verdugos dijo: «Padre, perdónalos.» Así nos enseñó el Maestro.
Así es el perdón divino —gratis, eterno y perfecto—, y sin embargo cualquiera puede ser salvo. Pero eso demanda que también nosotros perdonemos. Así como hemos recibido el perdón de Dios, tenemos que perdonar a los demás. No es una opción; es un mandato. Pero Cristo nos da la fuerza para cumplirlo.
"Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" Mateo 6:12
¡Cuando siento que me han tratado injustamente, puedo idear cien razones para no perdonar! “Tiene que aprender una lección”. “Dejaré que sufra por un rato; le hará bien”. “No me corresponde a mí dar el primer paso”… Cuando finalmente me ablando hasta el punto de conceder el perdón, parece que hubiera dado un salto de la lógica dura, a la sensiblería.
Un factor que me motiva a perdonar es que, como cristiano, se me ordena hacerlo, ya que soy el hijo de un Padre que perdona. Jesús dijo:”Perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” Marcos 11:25.
Pero más allá de eso, puedo identificar tres razones:
Primero, el perdón detiene el ciclo de la culpa y el dolor, rompiendo la cadena de la falta de gracia. Sin perdonar, permanecemos atados a las personas que no hemos perdonado, como en un círculo vicioso.
Segundo, el perdón aminora el dominio de la culpabilidad en el que cometió la falta. Permite la posibilidad de transformación en la parte culpable, aun cuando todavía se requiere un castigo justo.
Tercero, el perdón crea una conexión extraordinaria, colocando al perdonador del mismo lado que la parte que hizo el mal. No somos tan diferentes del malhechor como nos gustaría pensar, por cuanto también nosotros debemos pedirle a nuestro Padre celestial, “… perdónanos nuestras deudas” Mateo 6:12.
Reflexión: Quien no puede perdonar a los demás quema el puente sobre el cual el mismo deberá pasar. –Herbert
Editores de Nuestro Pan Diario
EL ALTO COSTO DE LA FALTA DE PERDÓN
-La falta de perdón nos roba el perdón de Dios. (Marcos 11:25)
-La falta de perdón hace crecer la raíz de amargura. (Hebreos 12:15)
-La falta de perdón abre la puerta de nuestra vida a Satanás. (2 Corintios 2:10–11)
-La falta de perdón nos hace andar en tinieblas. (1 Juan 2:9–11)
-La falta de perdón es del diablo. (Santiago 3:14–15)
-La falta de perdón refleja un corazón sin Dios. (Job 36:13)
-La falta de perdón nos esclaviza al pecado. (Hechos 8:23)
-La falta de perdón entristece al Espíritu de Dios. (Efesios 4:30–32)
DESARROLLO DE LA PREDICACIÓN:
1.--La falta de perdón nos roba el perdón de Dios. (Marcos 11:25)
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
2.--La falta de perdón hace crecer la raíz de amargura. (Hebreos 12:15)
15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
3.--La falta de perdón abre la puerta de nuestra vida a Satanás. (2 Corintios 2:10–11).
10 Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, 11 para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.
4.--La falta de perdón nos hace andar en tinieblas. (1 Juan 2:9–11)
9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
5.-La falta de perdón es del diablo. (Santiago 3:14–15)
14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
6.--La falta de perdón refleja un corazón sin Dios. (Job 36:13)
13 Mas los hipócritas de corazón atesoran para sí la ira, Y no clamarán cuando él los atare.
7.--La falta de perdón nos esclaviza al pecado. (Hechos 8:23)
23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.
8.--La falta de perdón entristece al Espíritu de Dios. (Efesios 4:30–32)
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
LA RAÍZ DE LA AMARGURA
LA RAÍZ DE LA AMARGURA
Por el pastor Adrián Rogers
La amargura apaga la llama del gozo y deja al alma en oscuridad. Lea lo que dice la Palabra de Dios acerca de la amargura.
LA GERMINACIÓN DE LA AMARGURA
LA DEVASTACIÓN DE LA AMARGURA
LA ERRADICACIÓN DE LA AMARGURA
“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados” (Hebreos 12:14-15).
Los que rechazan la gracia de Dios ( Hebreos 12:12-17 )
12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.
EL PERDÓN NO ES UNA OPCIÓN
Fue para Juanita Parker una semana verdaderamente trágica. Primero, su marido tuvo un accidente de trabajo quedando gravemente quemado. Segundo, su hijito recién nacido fue diagnosticado con mononucleosis. Tercero, perdió la casa que habían comprado por falta de pagos. Cuarto, y esto fue lo peor, descubrió que su esposo y su mejor amiga eran amantes. Todo esto le sucedió en el lapso de sólo ocho días.
La agonía moral de Juanita duró cuatro semanas. En su desesperación llegó a la conclusión de que para ella sólo había dos opciones: matarse o perdonar. Por fin hizo lo único que podía darle tranquilidad: perdonó. Perdonó a su marido. Perdonó a su amiga. Y con el perdón sincero y completo, recuperó la paz. Es más, con el alma libre de esa carga, pudo tener la fe para resolver sus demás problemas. El perdonar fue su salvación.
Alguien dijo que el perdón no es una opción. No se puede tener paz si no se perdona. En ese sentido el perdón no es una opción. Es un imperativo.
Cuando alguien nos ha ofendido, haciéndonos daño en el alma, exclamamos: «¡Jamás lo perdonaré! La herida es demasiado grande, el desencanto muy grave, el dolor insoportable. ¡Jamás lo perdonaré!»
El problema mayor es que vivir sin perdonar es lo mismo que llevar una piedra en el estómago. Es igual que echar sal continuamente en una herida abierta. Vivir sin perdonar es nublar el entendimiento, endurecer el corazón, amargar el alma.
¿Cuántas veces no habremos repetido el Padrenuestro? Comienza diciendo: «Padre nuestro que estás en el cielo.» Más adelante dice: «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo 6:9,12,13). Es decir: «De la misma manera en que yo, Señor, perdono, perdóname tú a mí.» Perdonar no es una opción. Es un mandamiento divino.
Cuando Jesús agonizaba en la cruz, mirando a la multitud, dijo: «Padre, perdónalos» (Lucas 23:34). El que más sufrió, el que fue clavado en una cruz, al referirse a sus verdugos dijo: «Padre, perdónalos.» Así nos enseñó el Maestro.
Así es el perdón divino —gratis, eterno y perfecto—, y sin embargo cualquiera puede ser salvo. Pero eso demanda que también nosotros perdonemos. Así como hemos recibido el perdón de Dios, tenemos que perdonar a los demás. No es una opción; es un mandato. Pero Cristo nos da la fuerza para cumplirlo.
martes, 28 de mayo de 2013
EL PERDÓN DE DIOS ES A VECES INCOMPRENSIBLE PERO CIERTO
EL PERDÓN DE DIOS ES A VECES INCOMPRENSIBLE PERO CIERTO: Miqueas 7: 19
IGLESIA CRISTIANA DE SANTA ROSA DE OSOS.
BIENVENIDOS:
ORACIÓN:
¿ CÓMO PUEDO PERDONAR A AQUELLOS QUE ME HAN OFENDIDO?
Ro 3: 10- 12
3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
3:11 No hay quien entienda.
No hay quien busque a Dios.
3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
La sentencia de Dios es que somos Pecadores: Todos nos hemos hecho algo indebido, hemos ofendido y pecado contra alguien en algún punto de nuestra vida. ¿ Cómo debemos responder cuando ocurren tales ofensas?. De acuerdo con la Biblia, debemos perdonar. Ef 4: 32 dice:
4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. En Col 3: 13 declara:
3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Miqueas 7:19
“El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”
Si, ya sabemos cuál fue tu error, Dios ya lo sabe, tú mismo lo sabes, pero ¿Por qué razón te siguen culpando?, sabemos y estamos conscientes que fue un error que no debió pasar, pero pasó, pero lo lindo Tú naciste para ser LIBRE, Jesús te hizo LIBRE y la LIBERTAD que Dios te dio, no te la puede quitar nadie, ni nada, así que levántate de dónde has caído, cambia tus vestidos de culpa, renuévate en el Señor.
EL SEÑOR NOS ENSEÑÓ A PERDONAR:
“Poco después, Jesús dijo: «¡Padre, perdona a toda esta gente! ¡Ellos no saben lo que hacen!» Mientras los soldados hacían un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con la ropa de Jesús”. Lucas 23:34. Ven y acepta hoy su PERDÓN. De todo esto que te arrepentiste ve y buscaste el perdón “Así que, ¡tengan cuidado con lo que hacen! »Si tu amigo te hace algo malo, llámale la atención. Si te pide perdón, perdónalo. No importa si en un solo día te hace muchas Es increíble pensar en perdonar a aquel que tanto daño nos ha hecho, pero eso es lo que Dios nos manda a hacer. Parece muy difícil de asimilar para nuestra mente humana, que alguien que haya hecho eso que te hicieron merezca perdón, pero la verdad es: ¿Quiénes somos nosotros para no perdonar?, Si Jesús habiendo sufrido el peor escarnio de todos, aun en su estado y a pocos minutos de su muerte perdonó a TODOS, ¿Por qué nosotros no lo podemos hacer?.
La clave de estos pasajes de la Escritura es que debemos perdonar a otros, como Dios nos perdonó a nosotros.¿ Por qué perdonamos?! Porque nosotros hemos sido perdonados!
Tú tienes la capacidad de perdonar, no me digas que no, no pienses que no, al contrario, tu eres hechura de Dios y por lo tanto tienes la capacidad de perdonar. Si Jesús supiera que nos es imposible perdonar, jamás nos hubiera mandado a perdonar. Pero como Él sabía que tú y yo teníamos la capacidad (aunque sea oculta) de perdonar, entonces, por esa razón nos motivó a hacerlo y Él se puso como ejemplo vivo que si se podía.
El peor problema para perdonar, es pensar que no necesitas perdonar o pensar que ya perdonaste, cuando realmente en tu corazón sabes muy bien que no es cierto.
El que seguramente no perdona, es porque entonces tampoco peca( y esto es realmente imposible).
La falta de perdón en parte es acumulación de orgullo, ir y pedir perdón no es una idea descabellada, sino es una acción de fe, humildad y obediencia y amor que traerá consigo una de las sensaciones más hermosas que el ser humano pueda experimentar. Perdonar es también perdonarse. ¿Perdonarse por qué?, perdonarse de no haber podido perdonar antes.
Si tuvieras la voluntad y determinación de llevar a cabo esta acción, puedo imaginarme a Dios con una sonrisa tan hermosa viendo como tú estás llevando a cabo una acción de la cual Él seguramente estará orgulloso de ti y la cual te liberará de todo sentimiento negativo que pueda existir en tu vida.
TENEMOS QUE HACERLO. PERDONAR
Hoy quiero invitarte a realizar una acción por fe y sobre todo por obediencia y amor al Señor, ve y habla con aquella persona a la cual no puedes perdonar. Ve donde esa persona y aun cuando quizá tú no hayas tenido la culpa o aun cuando creas que no se merece el perdón, ve y pídele perdón, tu acción traerá consigo muchos resultados positivos, desde liberación, hasta bendición de Dios y. . .vida. Perdónalo.»”
Por un momento imagínate que cuando le fallas a Dios el viniera y te dijera: “te perdono, pero ya no entraras al reino de los cielos”, ¿Cómo te sentirías?, ¿Será realmente un verdadero perdón eso?, ¡NO!, cuando Dios te perdono olvido por completo tus faltas y por eso ahora eres una nueva criatura y vas camino a la eternidad.
Amado hermano, es momento de evaluar la clase de perdón que estoy ofreciendo, no puedes perdonar a medias, no puedes perdonar tres cuartas, no puedes perdonar a un 99%, el verdadero perdón es OLVIDO TOTAL DE LAS COSAS, y la reacción es de: AQUÍ NO HA PASADO NADA.
¿Realmente he perdonado como se debe?, es la pregunta que cada uno de nosotros nos debemos hacer, puesto que no vaya ser que brotando en nosotros una raíz de amargura dejemos de alcanzar la gloria eterna.
El perdón sería sencillo, si sólo tuviéramos que concederlo a aquellos que lo piden con pena y arrepentimiento. La Biblia nos dice que debemos perdonar a aquellos que pecan contra nosotros, sin ninguna condición. El negar el sincero perdón a una persona, demuestra resentimiento, amargura y enojo. Ninguna de las cuales deben ser características de un cristiano. En el Padre Nuestro decimos:
6:12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mt 6: 12. Y en Mt 6: 14- 15.
6:14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
6:15 más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
El que se niega a perdonar a otros, tampoco ha experimentado el perdón de Dios.
Siempre que fallamos, al desobedecer uno de los Mandamientos de Dios, pecamos contra Él. Siempre que hacemos daño a otra persona, no sólo pecamos contra ella, sino contra Dios. El pecado nunca quedará oculto, algún día será presentado a la Luz.
Cuando vemos la enorme Misericordia de Dios al perdonarnos todas nuestras transgresiones, nos damos cuenta de que no tenemos derecho a retener ésta Gracia y ésta Bendición para con otros. Hemos pecado infinitamente más contra Dios que lo que cualquier persona pueda pecar contra nosotros.
En la Parábola de Jesús en Mt 18: 23- 35, nos enseña: Que si Dios nos perdona tanto, ¿ cómo podemos rehusar perdonar a otros tan poco?.
18:27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
18:28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.
18:32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
18:33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?
18:34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.
18:35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
Dios promete que cuando venimos a Él, pidiéndole perdón, Él nos lo concede gratuitamente.
1 Jn: 9- 10
1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
1 Jn 2: 1- 2
1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
2:2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
1 Jn 2: 12
2:12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
Col 1: 14- 15
1:14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
1:15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Lc 6: 35- 37
6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.
6:36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
BORRÓN Y OLVIDO, SÓLO PERDÓN Y AMOR.
103:11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
103:12 Cuanto está lejos el oriente del occidente,
Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
103:13 Como el padre se compadece de los hijos,
Se compadece Jehová de los que le temen.
103:14 Porque él conoce nuestra condición;
Se acuerda de que somos polvo.
LOS DIFERENTES TIPOS DE PERDÓN.
1. El que Dios me ofrece y me da
2. El que yo le pido a Dios y Él me concede
3. El perdón que el otro me pide y yo le doy
4. El perdón que yo le pido al que he ofendido y él me da
5. El perdón que recibo del otro sin yo pedirlo
6. El perdón que yo doy sin el otro pedirlo
Mr 11: 25- 26
11:25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
11:26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
Col 1: 3- 6
1:3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
1:4 habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos,
1:5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio,
1:6 que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
PASTOR: Rigoberto Gómez E
sábado, 16 de junio de 2012
EL PERDÓN : UNA VERDADERA ACTITUD DE UN CORAZÓN AGRADECIDO
Cómo perdonar cuando alguien le ha hecho daño
Andar íntimamente con el Señor Jesús quiere decir que debemos hacerle frente al hecho de perdonar a otros, lo cual no siempre resulta fácil. No podemos evadir, ni negar el hecho que las relaciones personales a menudo resultan en un riesgo que implica ofensas y la necesidad de perdonar continuamente. Sea que la culpa de la ofensa sea de otro, o que sea nuestra responsabilidad, Efesios 4:31-32 resume hermosamente cómo podemos tener una conciencia limpia y ser libres para amar y servir a Dios de todo corazón:
Efesios 4:31-32 .
“Desechen todo lo que sea amargura, enojo, ira, gritería, calumnias, y todo tipo de maldad. En vez de eso, sean bondadosos y misericordiosos, y perdónense unos a otros, así como también Dios los perdonó a ustedes en Cristo”. (RVC).
En diferentes momentos de nuestra vida nos veremos abocados a la tarea difícil de perdonar. La siguiente tabla y pasos nos ayudan a encaminarnos a una decisión de obediencia y amor santo.
Cultive un corazón de Perdón
1. Profundice su comprensión del perdón de Dios mediante el estudio de la Biblia y la meditación. Dios ha sido impresionante y absurdamente generoso con nosotros. Permita que la gracia estimule humildad y gratitud. Lea Romanos 5:8.
8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
2. Aprenda a reconocer las señales de un corazón perdonador: descartando la necesidad de castigo o venganza, mirando al ofensor con bondad y compasión, y escogiendo extenderse en amor.
3. Aprenda a responder bien cuando los sentimientos heridos vuelven a aflorar. Apóyese en la ayuda del Pastor de Pastores, para que cambie su corazón. Vuélvase (arrepiéntase), afine su oído a la voz del Pastor (dependa) y ande en sus caminos (obedezca).
Camine en los Pasos al perdón
1- Comprenda que perdonar es correr riesgos. Incluso un ofensor arrepentido con toda probabilidad nos fallará de nuevo, tal vez en lo mismo.
2- Apóyese en Dios. Clame: _“Señor: vengo a ti para que me concedas gracia y fuerza para amar a esta persona que me ha hecho daño y procure lo mejor para ella.”
3- Cancele efectivamente la deuda. Mediante la oración, dígale a Dios que usted abandona el derecho de cobrárselas en cualquier nivel y abandone su amargura o resentimiento, deje esto completamente en las manos de Dios.
4- Evalúe si debería o no decirle al ofensor lo que usted ha hecho delante de Dios.
5- Si es apropiado, verbalmente ofrézcale perdón. Si se arrepiente, la relación personal puede volver a su curso. Si no, la relación personal no se puede restaurar; pero cuando se ofrece el perdón, se puede pagar el mal con un bien (Romanos 12:21).
21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Comunique el Perdón
Si usted quiere corregir las cosas con alguien a quien usted le ha hecho daño, pero esa persona no está a su alcance, permita que el perdón de Dios baste. Confíe en que Dios intervendrá por usted para aliviar cualquier dolor de corazón que usted ha causado. Tal vez ayude confesar su pecado a un amigo de confianza.
Si la persona está a su alcance pero rehúsa perdonarle, pregúntese: ¿Indica esa negativa que en realidad no me he arrepentido genuínamente? Examínese según las normas que se hallan en 2 Corintios 7:8-11. Si el arrepentimiento es genuino, entonces el perdón de Dios es suficiente. Dese cuenta, también que el perdón puede ser un proceso. Tal vez la otra persona necesita tiempo para estar dispuesta a perdonar.
2 Corintios 7:8-11. 8 Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó. 9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. 11 Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.
Andar íntimamente con el Señor Jesús quiere decir que debemos hacerle frente al hecho de perdonar a otros, lo cual no siempre resulta fácil. No podemos evadir, ni negar el hecho que las relaciones personales a menudo resultan en un riesgo que implica ofensas y la necesidad de perdonar continuamente. Sea que la culpa de la ofensa sea de otro, o que sea nuestra responsabilidad, Efesios 4:31-32 resume hermosamente cómo podemos tener una conciencia limpia y ser libres para amar y servir a Dios de todo corazón:
Efesios 4:31-32 .
“Desechen todo lo que sea amargura, enojo, ira, gritería, calumnias, y todo tipo de maldad. En vez de eso, sean bondadosos y misericordiosos, y perdónense unos a otros, así como también Dios los perdonó a ustedes en Cristo”. (RVC).
En diferentes momentos de nuestra vida nos veremos abocados a la tarea difícil de perdonar. La siguiente tabla y pasos nos ayudan a encaminarnos a una decisión de obediencia y amor santo.
Cultive un corazón de Perdón
1. Profundice su comprensión del perdón de Dios mediante el estudio de la Biblia y la meditación. Dios ha sido impresionante y absurdamente generoso con nosotros. Permita que la gracia estimule humildad y gratitud. Lea Romanos 5:8.
8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
2. Aprenda a reconocer las señales de un corazón perdonador: descartando la necesidad de castigo o venganza, mirando al ofensor con bondad y compasión, y escogiendo extenderse en amor.
3. Aprenda a responder bien cuando los sentimientos heridos vuelven a aflorar. Apóyese en la ayuda del Pastor de Pastores, para que cambie su corazón. Vuélvase (arrepiéntase), afine su oído a la voz del Pastor (dependa) y ande en sus caminos (obedezca).
Camine en los Pasos al perdón
1- Comprenda que perdonar es correr riesgos. Incluso un ofensor arrepentido con toda probabilidad nos fallará de nuevo, tal vez en lo mismo.
2- Apóyese en Dios. Clame: _“Señor: vengo a ti para que me concedas gracia y fuerza para amar a esta persona que me ha hecho daño y procure lo mejor para ella.”
3- Cancele efectivamente la deuda. Mediante la oración, dígale a Dios que usted abandona el derecho de cobrárselas en cualquier nivel y abandone su amargura o resentimiento, deje esto completamente en las manos de Dios.
4- Evalúe si debería o no decirle al ofensor lo que usted ha hecho delante de Dios.
5- Si es apropiado, verbalmente ofrézcale perdón. Si se arrepiente, la relación personal puede volver a su curso. Si no, la relación personal no se puede restaurar; pero cuando se ofrece el perdón, se puede pagar el mal con un bien (Romanos 12:21).
21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Comunique el Perdón
Si usted quiere corregir las cosas con alguien a quien usted le ha hecho daño, pero esa persona no está a su alcance, permita que el perdón de Dios baste. Confíe en que Dios intervendrá por usted para aliviar cualquier dolor de corazón que usted ha causado. Tal vez ayude confesar su pecado a un amigo de confianza.
Si la persona está a su alcance pero rehúsa perdonarle, pregúntese: ¿Indica esa negativa que en realidad no me he arrepentido genuínamente? Examínese según las normas que se hallan en 2 Corintios 7:8-11. Si el arrepentimiento es genuino, entonces el perdón de Dios es suficiente. Dese cuenta, también que el perdón puede ser un proceso. Tal vez la otra persona necesita tiempo para estar dispuesta a perdonar.
2 Corintios 7:8-11. 8 Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó. 9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. 11 Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.
lunes, 27 de mayo de 2013
EL PERDÓN: ES UN DE LOS DONES QUE DIOS NOS DA PARA APLICARLO AL PRÓJIMO
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Hacía poco que el general San Martín había llegado al Perú con el ejército patriota y con el ánimo de acabar con el dominio español en aquella región andina. Y hacía poco que fray Matías Zapata había llegado a Chancay para ejercer las funciones de cura interino de aquella parroquia. Tan pronto se enteró de la llegada de San Martín, el padre Zapata, que era defensor de la autoridad absoluta de la monarquía española, comenzó a atacar desde el púlpito al generalísimo: «Carísimos hermanos: Sabed que el nombre de ese pícaro insurgente San Martín es por sí solo una blasfemia, y que está en pecado mortal todo el que lo pronuncie, no siendo para execrarlo. ¿Qué tiene de santo ese hombre malvado? ¡Llamarse San Martín ese sinvergüenza...! Confórmese con llamarse sencillamente Martín.... Sabed, pues, hermanos y oyentes míos, que declaro excomulgado vetando a todo el que gritare “¡Viva San Martín!”...» Semanas después las fuerzas patriotas ocuparon Chancay, y el infeliz franciscano cayó en poder del excomulgado caudillo. —Conque, señor godo —le dijo San Martín—, ¿es cierto que... usted... le ha quitado una sílaba a mi apellido? El atrevido fraile, ahora con temor y temblor, recurrió a la excusa de que no hacía más que cumplir órdenes de sus superiores, y ofreció retractarse públicamente devolviéndole a su señoría la sílaba. —No me devuelva usted nada, y quédese con ella —replicó el general—; pero sepa usted que yo, en castigo de su insolencia, le quito también la primera sílaba de su apellido, y entienda que lo fusilo sin misericordia el día que se le ocurra firmar “Zapata”. Desde hoy no es usted más que el Padre Pata.... «Y cuentan —concluye el popular escritor criollo Ricardo Palma en sus Tradiciones peruanas— que hasta 1823 no hubo en Chancay partida de nacimiento, defunción u otro documento parroquial que no llevase por firma fray Matías Pata.»1 En la sentencia de San Martín se cumplía el refrán que dice: «Lo que te hagan, haz, ni menos ni más», como también el refrán afín acuñado así: «Quien paga a otro en la misma moneda, saldado queda.»2 Si bien estos refranes recogen el principio de la justicia humana, rechazan el de la justicia divina. La justicia humana exige que el culpable reciba su merecido, mientras que la divina le ofrece lo que no se merece.3 Es que Dios, en su justicia sin igual, no nos paga en la misma moneda, sino que salda la cuenta de nuestro pecado en la moneda de su perdón.4 Por eso dice aquel otro refrán que sí es acertado: «El errar es humano; el perdonar, divino.» | |||||||||
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martes, 18 de octubre de 2011
EL PERDÓN NO ES UNA OPCIÓN
Fue para Juanita Parker una semana verdaderamente trágica. Primero, su marido tuvo un accidente de trabajo quedando gravemente quemado. Segundo, su hijito recién nacido fue diagnosticado con mononucleosis. Tercero, perdió la casa que habían comprado por falta de pagos. Cuarto, y esto fue lo peor, descubrió que su esposo y su mejor amiga eran amantes. Todo esto le sucedió en el lapso de sólo ocho días.
La agonía moral de Juanita duró cuatro semanas. En su desesperación llegó a la conclusión de que para ella sólo había dos opciones: matarse o perdonar. Por fin hizo lo único que podía darle tranquilidad: perdonó. Perdonó a su marido. Perdonó a su amiga. Y con el perdón sincero y completo, recuperó la paz. Es más, con el alma libre de esa carga, pudo tener la fe para resolver sus demás problemas. El perdonar fue su salvación.
Alguien dijo que el perdón no es una opción. No se puede tener paz si no se perdona. En ese sentido el perdón no es una opción. Es un imperativo.
Cuando alguien nos ha ofendido, haciéndonos daño en el alma, exclamamos: «¡Jamás lo perdonaré! La herida es demasiado grande, el desencanto muy grave, el dolor insoportable. ¡Jamás lo perdonaré!»
El problema mayor es que vivir sin perdonar es lo mismo que llevar una piedra en el estómago. Es igual que echar sal continuamente en una herida abierta. Vivir sin perdonar es nublar el entendimiento, endurecer el corazón, amargar el alma.
¿Cuántas veces no habremos repetido el Padrenuestro? Comienza diciendo: «Padre nuestro que estás en el cielo.» Más adelante dice: «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo 6:9,12,13). Es decir: «De la misma manera en que yo, Señor, perdono, perdóname tú a mí.» Perdonar no es una opción. Es un mandamiento divino.
Cuando Jesús agonizaba en la cruz, mirando a la multitud, dijo: «Padre, perdónalos» (Lucas 23:34). El que más sufrió, el que fue clavado en una cruz, al referirse a sus verdugos dijo: «Padre, perdónalos.» Así nos enseñó el Maestro.
Así es el perdón divino —gratis, eterno y perfecto—, y sin embargo cualquiera puede ser salvo. Pero eso demanda que también nosotros perdonemos. Así como hemos recibido el perdón de Dios, tenemos que perdonar a los demás. No es una opción; es un mandato. Pero Cristo nos da la fuerza para cumplirlo.
La agonía moral de Juanita duró cuatro semanas. En su desesperación llegó a la conclusión de que para ella sólo había dos opciones: matarse o perdonar. Por fin hizo lo único que podía darle tranquilidad: perdonó. Perdonó a su marido. Perdonó a su amiga. Y con el perdón sincero y completo, recuperó la paz. Es más, con el alma libre de esa carga, pudo tener la fe para resolver sus demás problemas. El perdonar fue su salvación.
Alguien dijo que el perdón no es una opción. No se puede tener paz si no se perdona. En ese sentido el perdón no es una opción. Es un imperativo.
Cuando alguien nos ha ofendido, haciéndonos daño en el alma, exclamamos: «¡Jamás lo perdonaré! La herida es demasiado grande, el desencanto muy grave, el dolor insoportable. ¡Jamás lo perdonaré!»
El problema mayor es que vivir sin perdonar es lo mismo que llevar una piedra en el estómago. Es igual que echar sal continuamente en una herida abierta. Vivir sin perdonar es nublar el entendimiento, endurecer el corazón, amargar el alma.
¿Cuántas veces no habremos repetido el Padrenuestro? Comienza diciendo: «Padre nuestro que estás en el cielo.» Más adelante dice: «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo 6:9,12,13). Es decir: «De la misma manera en que yo, Señor, perdono, perdóname tú a mí.» Perdonar no es una opción. Es un mandamiento divino.
Cuando Jesús agonizaba en la cruz, mirando a la multitud, dijo: «Padre, perdónalos» (Lucas 23:34). El que más sufrió, el que fue clavado en una cruz, al referirse a sus verdugos dijo: «Padre, perdónalos.» Así nos enseñó el Maestro.
Así es el perdón divino —gratis, eterno y perfecto—, y sin embargo cualquiera puede ser salvo. Pero eso demanda que también nosotros perdonemos. Así como hemos recibido el perdón de Dios, tenemos que perdonar a los demás. No es una opción; es un mandato. Pero Cristo nos da la fuerza para cumplirlo.
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