lunes, 31 de agosto de 2015

QUIERO UNA PAZ EN MI CORAZÓN QUE MUESTRE LA FELICIDAD QUE VIVO EN CRISTO JESÚS SEÑOR NUESTRO.

EN LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD TOTAL AGRADEZCO A DIOS QUE SOY FELIZ Y NO INFELIZ.
“Alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo” (Salmos 7:17).
¿Sabía usted que el gozo es una opción? Una vez un hombre le dijo a un pordiosero: “¡Buen día, mi amigo!”, y el pordiosero le contestó: “Oh, muchas gracias, pero, ¿sabe?, ¡nunca he tenido un día malo!” Sorprendido, el hombre le dice: “Entonces, quiera Dios darle una vida feliz, amigo.” Y la respuesta del limosnero fue: “Agradezco a Dios que nunca soy infeliz.” El hombre se quedó sin poder hablar. Y el pordiosero continuó: “Cuando tengo suficiente para comer, agradezco a Dios. Cuando paso hambres, agradezco a Dios. Si es la voluntad de Dios para mí que soporte esto, lo que quiera que sea la voluntad de Dios para mí, me hace feliz.” Amigo, ¡ese pordiosero escogió ser feliz!
CADA UNO DE NOSOTROS ESCOGE SER FELIZ.
¿Quiere usted ser feliz? Entonces, escoja ser feliz hoy, sin que importen las circunstancias, alabando a Dios. No va a ser fácil, pero la victoria le espera.
¿NECESITA USTED SER FELIZ? JESUCRISTO ES LA RESPUESTA Y ES SU COMPLETA FELICIDAD.
“Alegraos, justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad” (Salmo 97:12).
Años atrás, la revista Selecciones publicó un artículo en el que se decía que para que una persona sea feliz y tenga satisfacción, tres cosas eran necesarias. Primero, necesitaban algo en qué creer. Segundo, necesitaban alguien a quien amar y, tercero, necesitaban algo que valga la pena realizar. Eso es verdad, no porque la revista lo haya mencionado, sino porque la Palabra de Dios lo afirma. Debe haber algo más en la vida que el siguiente aliento o el próximo paso. Y su nombre es Jesucristo. Él es, por cierto, el cumplimiento de esas tres necesidades. Jesús es el único en quien creer, Él es a quien debemos amar, y a quien vale la pena servir. ¿Usted anhela la felicidad? Jesucristo satisface toda necesidad en su vida.
¿En qué gastó sus energías la semana pasada, tratando de ser feliz? ¿En los centros comerciales? ¿En el estadio de fútbol? ¿En la playa o en las montañas? No hay nada de malo en estas cosas si están balanceadas por una vida de oración, de estudio de la Palabra de Dios y de servicio a otros menos afortunados que usted, o evangelizando a los perdidos. Haga un compromiso hoy de re-dedicar su vida a Dios.
LAS TRISTEZAS Y LAS TRIBULACIONES NO AYUDAN A CRECER.
Salmo 42:5: “¿Por qué te abates, oh alma mía... espera en Dios; porque aún he de alabarle.”
Aquí está un ancla para su alma en las tormentas de la vida: Estoy creciendo por medio de Su plan.

¿Cuál es el plan de Dios para usted? Él quiere agrandarle, no consentirle. Dios no está tan interesado en hacerle feliz, ni en que esté saludable. El está interesado en santificarle. Por ello, Dios permite las tribulaciones para hacerle más como Cristo. Piense acerca de los tiempos cuando usted ha crecido más. Es cuando llega su amigo “Problemas”.

El pastor Rogers afirmó: “Yo he crecido más en mi propia vida, en tiempos de profunda desesperación.”
¿Puede usted mirar los problemas en su vida, no como adversidades, sino como amigos? Obsérvelos de nuevo y adquiera una perspectiva piadosa acerca de éstos. Vea cómo usted puede santificarse a través de las tribulaciones.

 EL SECRETO DE UNA VIDA FELIZ Y PRODUCTIVA ES: DARLE GRACIAS A DIOS EN TODO.
Efesios 5:20: “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
” Hay cuatro tipos de individuos. Existen los que siempre están quejándose y renegando. ¿Ha conocido usted a alguno de ellos? Son capaces de iluminar una habitación con tan sólo salir de ésta. Ese es el nivel más bajo de vida. Hay otros que llevan vidas de ingratitud. No se quejan, pero nunca le agradecen a Dios las bendiciones tan obvias que reciben. Eso está un poco mejor, más no mucho. Luego existen los que le agradecen a Dios las bendiciones innegables que reciben de Él. Cuando algo bueno sucede, están agradecidos. Ese es un mejor nivel. Sin embargo el más alto de todos los niveles, es estar agradecido por todo y en todo tiempo. Ese es el secreto de una vida feliz y productiva.
Incline su rostro ante el Señor y piense en cada situación difícil que está enfrentando. Ahora, agradézcale a Dios por cada una de esas dificultades.
ES DIOS EL QUE ME HACE FELIZ.
“Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón, y glorificaré tu nombre para siempre” (Salmos 86:12).
¿Qué es lo que le proporciona gozo hoy? Usted dirá: “El Señor me hace feliz.” Bueno, pero ¿cómo sabe usted que no es el bonito carro que tiene? ¿O su novia o novio? ¿O su buena apariencia física? ¿O su cuenta bancaria? ¿O su popularidad?

Le diremos cómo puede saberlo: por el proceso de eliminación. Si Dios le quitara su salud, su hogar, su trabajo, y aun así usted tiene gozo, entonces sabe que es Jesús. Si usted pierde el gozo cuando pierde cualquiera de las cosas mencionadas, usted es un idólatra porque de ahí es de donde obtiene su gozo. No queremos decir que no esté temporalmente triste y disgustado cuando pierde algunas de esas cosas, pero si el gozo desaparece de su vida, usted no estaba obteniendo su gozo del Señor. Usted nunca sabrá que Jesús es todo lo que necesita, hasta que Jesús sea todo lo que tiene.
Es tiempo de chequear su corazón: ¿en verdad ama a Dios con todo su corazón? Vuelva a dedicar su vida a Él, hoy. Rinda cada milímetro de quién es usted y de lo que tiene, a Él. Si es necesario, pídale perdón por haber cometido idolatría.
EL MOMENTO DEL PERDÓN ES EL MOMENTO DE MÁS FELICIDAD CON DIOS.
Isaías 1:18: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos.”
En una reunión del Ejército de Salvación, entre la multitud había un sarcástico que gritaba: “¿Te puedes callar? ¡Estás soñando!” De repente, él sintió que le jalaban su abrigo. Era una niña y ésta le dijo: “Ése que está hablando es mi papá; él solía ser un borracho y golpeaba a mi mamá. No teníamos suficiente comida. Después mi papá se entregó a Cristo, y su vida cambió. ¿Ve a la mujer que está allá? ¿Ve que feliz está? Ella es mi mamá. Señor, si mi papá está soñando, ¡no lo despierte!”
¡Qué Salvador, que puede tomar a un pobre pecador perdido, lavarlo, salvarlo y hacerlo una nueva persona! ¡Aleluya!
Segunda Corintios 7:1: “Amados, puestos que tenemos tales promesas, limpiémonos.”
Usted fue creado para conocer tres mundos: el espiritual, el psicológico y el material. Éstos pueden ser considerados el mundo sobre nosotros, el mundo dentro de nosotros y el mundo a nuestro derredor. Estos mundos se relacionan a las tres partes de nuestra naturaleza humana: espíritu, alma y cuerpo. Cuando usted posee con su cuerpo una relación correcta con el mundo material, estará saludable. Cuando tiene con su alma una relación correcta con el mundo psicológico, estará feliz. Cuando usted posee con su espíritu una relación correcta con el mundo espiritual, será santo.


sábado, 29 de agosto de 2015

DIOS NOS PROPORCIONA Y ASEGURA UNA PAZ SIN LÍMITES. UNA PAZ EXTRAORDINARIA QUE LLENA EL CORAZÓN DE LOS HIJOS DE DIOS.

DIOS NOS PROPORCIONA Y ASEGURA UNA PAZ  SIN LÍMITES.
UNA PAZ  EXTRAORDINARIA QUE LLENA EL CORAZÓN DE LOS HIJOS DE DIOS.
Romanos 8:38-39: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
¿Qué pasaría si usted tuviese una cita con el doctor y él le notifica que tiene cáncer? Tal vez usted ya haya escuchado dicho diagnóstico, sea para su persona o para un ser querido.

Deseamos compartirle algunas cosas que el cáncer no puede hacer. El cáncer no puede destruir la esperanza, ni corroer la fe. El cáncer no puede robarle la paz, ni ponerle límite a la vida eterna. El cáncer no puede apagar el Espíritu de Dios, ni minimizar el poder de la resurrección. ¡Así de restringido es el cáncer!.
¿Conoce a alguien que esté sufriendo de cáncer? Compártale las buenas nuevas que ha leído hoy y ore para que conozcan al Salvador.
Conocer al Salvador, le traerá mucha paz.
Santiago 4:17: “Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”
Un vez el pastor Rogers preguntó: “¿Es usted una de esas personas que dice: ‘Deja para mañana lo que puedes hacer hoy’? Ésta es una de esas ocasiones en que el número de dedos que apuntan hacia mí, sobrepasan el que apunta hacia usted. ¿De qué estoy hablando? De la dilación, morosidad o aplazamiento. ¿Sabía usted que la dilación es pecado? Digo esto porque el pecado no es sencillamente hacer lo malo, sino es no hacer lo que uno debe hacer. La demora y la desobediencia son diferentes facetas del mismo pecado.”

Alguien bien dijo: “Cuando tenga algo que hacer, empiece en ese mismo momento. Usted aporta la voluntad y Dios suple la fuerza.” ¡Ésa es la fuerza de voluntad que necesitamos para obedecer instantáneamente!
¿Tiene algo pendiente por hacer que no le ha dejado en paz? Confiese su indecisión como pecado, y actúe ahora, no titubee en hacerlo. El ayer ya pasó, el mañana podría nunca llegar. ¡Hoy es el día!. Ore por la paz de Colombia, porque se logren Acuerdos de paz con las guerrillas, bacrim, paramilitares, delincuencia común,  narco traficantes.
JESUCRISTO NOS OFRECE SU PAZ ABUNDANTE.
Juan 10:10: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
¿Sabe qué anda mal con muchos de nosotros? Tratamos de salirnos de los problemas en lugar de meternos en la justicia. Estamos tan concentrados en el lado defensivo del cristianismo que nos olvidamos de tomar la ofensiva: un avance positivo.

¿Le gustaría levantarse y permanecer firme? ¿Le gustaría experimentar la vida abundante de la cual nos habla nuestro Señor? Jesús vino a darnos vida eterna. Vino a darnos vida abundante. Necesitamos hacer como lo dice una vieja canción: “Acentúa lo positivo. Elimina lo negativo.”
¿Por qué no decide hoy ponerse en paz con Dios y permanecer en Él? Así podrá dar los pasos que le guiarán a una vida de obediencia.
HAY MOMENTOS EN QUE NO HABRÁ PAZ.
Mateo 24:21: “Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.”
El general Omar Bradley dijo esto acerca de nuestra generación: “Sabemos más de guerra que de paz. Sabemos más de matar que de vivir. Esta es nuestra declaración de progreso del siglo XX: el conocimiento de la ciencia sobrepasa la capacidad por control. Tenemos demasiados hombres dedicados a la ciencia y muy pocos hombres de Dios. El mundo ha alcanzado inteligencia sin sabiduría, poder sin conciencia. Somos un mundo de gigantes nucleares e infantes éticos.” Creemos que expresó una gran verdad. Jesús enseñó que viene un tiempo, como nunca antes visto en la historia: la gran tribulación cuando todo nuestro progreso y adelantos se reducirán a una persona: el Señor Jesucristo.
¿Dónde estará en el día de la gran tribulación? ¿Dónde anhela estar?.
En el cielo hallaré la paz completa y duradera.
NUESTRA PAZ DURADERA TUVO UN PRECIO ALTO: JESUCRISTO
Isaías 53:5 “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
El pastor Rogers dijo: “Lo que amo acerca del Antiguo Testamento es lo mismo que amo acerca del Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento ambos son la Palabra inspirada de Dios.”
HAY UN HÉROE PARA LA PAZ Y UN VILLANO PARA LA GUERRA.
No piense que el Antiguo Testamento tiene un mensaje diferente al Nuevo Testamento. Toda la Biblia habla acerca de Jesús. Si usted lee la Biblia y no encuentra a Jesús, es mejor que la vuelva a leer. Si alguien le pregunta si ha leído los cuatro evangelios. Usted puede contestarles: “¡He leído todos los sesenta y seis! Desde Génesis hasta Apocalipsis, todos tienen el mismo villano: Satanás. Tiene el mismo héroe: Jesús. Tiene el mismo propósito: proclamar que en ningún otro nombre podemos ser salvos, sino sólo en el nombre de JESÚS.”
Le invitamos a leer Isaías 53. ¿Cuáles son las profecías que se cumplieron en la vida de Cristo?
Salmo 34:8: “Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en Él.”

El Señor Jesucristo nos da las Bienaventuranzas o Beatitudes: actitudes que deben ser. Éstas no son trivialidades, sino actitudes que tratan con el carácter del creyente. Su reputación es lo que otros piensan de usted, más el carácter es lo que Dios sabe de usted. Las Bienaventuranzas no dicen: “Bienaventurado es lo que usted tiene”, ni: “Bienaventurado es lo que usted hace”, sino: “Bienaventurado lo que usted es”.

¿Qué es lo que la mayoría de las personas en el mundo están haciendo? Están buscando la felicidad. Si usted busca la felicidad, nunca la encontrará. Sin embargo, si se pone en paz con Dios, la bienaventuranza lo encontrará.
¿Ha estado buscado su valor en lo que tiene o en lo que usted hace? Confiéselo ante el Señor y medite en las actitudes que debe tener según Mateo 5:3-11.
Cuando estoy en paz con Dios, estoy en paz conmigo mismo.
USTED PUEDE CONVERTIRSE EN UN PROMOTOR DE LA PAZ EN SU COMUNIDAD.
Mateo 5:9: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”
En una ocasión el pastor Rogers leyó acerca de un joven predicador que estaba en clase en una universidad liberal y el profesor dijo: “Los creyentes nunca debemos tener ningún enemigo. Nunca debemos ser controvertibles.” Y agregó: “Lo que nosotros necesitamos es seguir el ejemplo de Jesús.” El joven alzó su mano y preguntó: “Si Jesucristo fue tan espléndidamente considerado y diplomático, ¿cómo se las arregló para que lo crucificaran?”

Paz no es apaciguamiento. Es una relación correcta con Dios la que conlleva a una relación correcta con sí mismo y nos guía en las relaciones correctas con otros. Literalmente, paz es el fruto de justicia. Es la justicia de Dios gobernando y reinando en su corazón.
Hebreos 12:14. ¿Hay conflictos que usted puede resolverse al convertirse en un pacificador? Si es así, confiadamente ponga su mano en la del Señor y traiga paz. ! Hoy si que la necesitamos!
HAY UN PRÍNCIPE DE PAZ: JESUCRISTO.
Segunda Tesalonicenses 3:16: “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.”
Uno de los versículos más extraños que salieron de los labios del Príncipe de Paz, Jesús, es este: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.” Eso es increíble porque la Biblia lo llama el “Príncipe de Paz”. Entonces, ¿de qué nos está hablando Jesús? Él está diciendo: “Yo he venido con una espada para poner una línea de demarcación entre la verdad y el error, entre la luz y las tinieblas, entre el pecado y la justicia.”

Cuando la norma de justicia de Dios está fija, siempre habrá división. Sin la justicia nunca podrá haber paz. La paz nunca puede llegar donde existen restos del pecado. ¡Dios nunca hará un tratado de paz con el pecado, nunca!

Algunas personas piensan que cuando otros actúan justamente están actuando religiosamente, y a veces no muy apaciblemente. ¿Cómo puede usted estar firme en la brecha por la paz y la justicia?.
¿De qué manera está usted participando en la paz de Colombia?
LA SALVACIÓN ES PAZ  ETERNA.
Salmo 91:16: “Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.”
Un día el pastor Rogers le testificaba a un hombre enfrente de su casa. Él exclamó: “Tengo un buen salario. ¿Ve esa casa? Ya está pagada. ¿Ve ese coche? Está pagado. Mi esposa está en esa casa. Ella me ama.” Él parecía completamente satisfecho. El Pastor le dije: “Señor, deseo hacerle una pregunta. ¿Me la podría contestar con toda honestidad? ¿Posee paz en su corazón?” Su barbilla comenzó a temblar y sus ojos se llenaron de lágrimas. Él respondió: “No, no tengo paz en mi corazón, ¿cómo lo supo usted?” Le explicó: “Porque la Biblia dice: ‘No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos’ (Isaías 57:21). Verá, todas estas cosas no pueden llenar el anhelo de su corazón. Usted necesita a Jesús.”
Ore por una oportunidad de compartir la paz que posee en Jesús hoy con alguien que está perdido y anda en busca de Él.
Sin Jesús en el corazón, no hay paz.
SI DIOS NOS LIBRA, ENTONCES HAY PAZ.
Salmo 116:8: “Pues Tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de resbalar.”
Creo que las fiestas navideñas son el tiempo más solitario del año. Por todos lados se les expresa a las personas que deben estar felices y éstas se dan cuenta que no lo están. Ellas observan a todos los demás actuando alegremente y se sienten solitarias. El simple hecho de caminar en el centro comercial puede hacerle sentirse solo. Con todo, el Señor Jesús nos aseguró: “No te desampararé, ni te dejaré.” Cuando estoy desanimado, su presencia me ayuda a seguir adelante. Cuando estoy solo, su presencia me motiva. Cuando estoy preocupado, su presencia me da paz. Y cuando estoy siendo tentado, su presencia me da la salida.
Escriba la última parte de este tesoro incluyendo su nombre. Ahora úselo como una oración de fe y confianza en el Señor.
DIOS TIENE PENSAMIENTOS DE PAZ PARA NOSOTROS.
Jeremías 29.11: “Porque Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
¿Ama usted a Cristo? ¿Anhela agradarle con todo su corazón? Entonces, recuerde esto: los retrasos de Dios no son rechazos de Dios.

Muchos creyentes piensan que están en medio del desierto: que todo lo que hacen es ser llevados en círculos. Quizá Dios está preparándole. Él no está listo aún para ponerle en medio de fuertes responsabilidades. Él le tiene en espera para su santo propósito. La vida es una jornada que no acaba. Dios está preparando algo maravilloso para usted. Él no desea que usted se resigne con menos que su propósito óptimo para su vida y su labor.
¡Memorice Jeremías 29:11-13 esta semana, luego comparta esta verdad con un amigo!
¿ ESTÁ BUSCANDO FELICIDAD O ESTÁ BUCANDO PAZ?.

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.

Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean.

Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar).Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa.

Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados...

La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA.
Si no es ahora? , Cuándo? Tu vida siempre estará llena de retos.

Es mejor admitirlos y decidir ser felices de todas formas.
Una de mis frases favorita es de Souza, dijo: "Por largo tiempo parecía para
mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre
había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin
terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida
comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida."

Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.

La felicidad es el camino.

Así que atesora cada momento que tienes, y atesóralo más cuando lo compartiste con "alguien especial", lo suficientemente especial para compartir tu tiempo, y recuerda que el tiempo no espera por nadie...

Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 kilos, hasta que tus hijos se vayan de casa, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el verano, o hasta que mueras, para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz...

La felicidad es un trayecto, no un destino.

Juan 10:10
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Efesios 5:20
Dando siempre gracias a Dios por todo al Dios y Padre, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo

Mateo 11:28
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Puedes descansar confiado, porque Dios está contigo.

Salmo 4:8

En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Mateo 11: 28
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Proverbios 6:10
Un poco de dormir, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar,

Salmos 3:5
Yo me acosté y me dormí; desperté, pues el SEÑOR me sostiene.
DIOS DICE QUE DEBEMOS HUIR DE LAS PASIONES Y SEGUIR: LA JUSTICIA, LA FE, EL AMOR Y LA PAZ.
“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” - (2 Timoteo 2:22).
La pureza no está de moda estos días, pero permítanos contarle lo que un padre le dijo a su hija un día. Ella le escribió desde la universidad la siguiente nota: “Querido papá: Mis compañeros universitarios hacen que la promiscuidad sexual suene y parezca tan natural e inevitable. Hay momentos en los que me pregunto qué es lo que yo estoy esperando.” Su padre le contestó: “Estas esperando el ser libre de la molestosa voz de la conciencia y de las grises sombras de la culpa; libre para dar todo de ti misma, no en una fracción de pánico. Un profundo instinto en ti sabe qué tremenda influencia tendrá en ti la primera y total unión con otra persona. Y ese mismo instinto sigue diciéndote que no lo desperdicies.”

¡Cómo deseamos que más familias sean lo suficientemente abiertas como para discutir estos asuntos, y animar a los jóvenes a permanecer puros. ¿Tiene usted hijos adolescentes? Entonces, separe un tiempo para discutir con ellos este importante asunto de la pureza.
La pureza sexual trae paz a los jóvenes que se mantienen firmes en él Señor.
NECESITAMOS UNA SANTIDAD PARA MOVERNOS EN PAZ.
“Porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy Santo” - (1 Pedro 1:16).
¿Por qué usted y yo debemos escoger el vivir una vida santa? Una razón es que anticipamos la segunda venida de Jesucristo. Cuando estamos esperando el regreso de Cristo en cualquier momento, debemos anhelar el ser limpios y santos, en preparación para verle. Por ejemplo, si usted supiera que Cristo regresa esta tarde, ¿piensa que se pondría en paz con Él? ¿Habría alguna persona con quien usted está disgustado, y desea reconciliarse? ¿Habría algunos pecados en su vida de los cuales debe arrepentirse?
Si su respuesta es afirmativa a cualquiera de esas preguntas, entonces actúe en fe, trayendo gloria a Dios por su obediencia.
SE NECESITAN CAMBIOS PARA LOGRAR LA PAZ.

“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” - (Isaías 40:31).
¿Qué significa “tendrán nuevas fuerzas”? Literalmente significa “cambio”. Como un cambio de ropa, por ejemplo. Usted se quita los trapos de sus debilidades y se viste y se pone el ropaje real de Dios de la fortaleza. Dios promete intercambiar su fortaleza con la de Él. Verá, la vida cristiana no es simplemente una vida cambiada, sino una vida intercambiada. Dios no nos cambia sólo de lo que “fuimos” a algo mejor. Él intercambia su vida con nosotros. Él toma nuestros pecados. Nosotros tomamos su santidad. Él toma nuestras debilidades. Nosotros tomamos su fortaleza. Él toma nuestra ansiedad. Nosotros tomamos su paz. Suena estupendo, ¿verdad? Pero, ¿cuál es el problema? Que nosotros nos cansamos de esperar el cambio. Amigo, no se rinda. La espera nunca es prolongada cuando Dios está a cargo de todo.
Lea el Salmo 62:5-8 y hágalo su oración hoy.
FUIMOS LLAMADOS PARA SE PACIFICADORES.
“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” - (1 Pedro 2:21).
Cristo sufrió por usted. Y algunos dirán: “Pero, ¡yo no quiero sufrir por Él!” Amigo, permítame decirle que usted va a sufrir de todas maneras, ya sea salvo o perdido. No obstante, cuando usted se somete a Jesucristo y obedece la Palabra de Dios, Él va a poner un arco iris de esperanza sobre su sufrimiento. Él va a escribir Romanos 8:28 sobre lo que usted está pasando. Usted sabrá que las pruebas presentes son para su bien. Rendirse y someterse a Dios es la única manera de tener la gracia y poder de Dios en su vida. Gozo, paz y días sin preocupaciones están delante de aquel que rinde su vida para la gloria de Dios. Sí, el sufrimiento vendrá, pero será seguido por el gozo.
¿Qué significa que “Cristo sufrió por usted”? Lea Isaías 53 para tener una vislumbre profética de lo que Cristo en realidad sufrió, en lugar suyo. ¿Cómo va a ser su vida diferente hoy, debido al sacrificio de Jesús?
PÓNGASE EN PAZ PARA VIVIR HOY EL EVANGELIO.
“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:13).

Los predicadores muchas veces dicen: “Póngase en paz con Dios. ¡Usted pudiera morir hoy!” Pero es mucho mejor decir: “Póngase en paz con Dios, ¡para que pueda vivir!” El mayor gozo en la vida es vivir para Jesús. ¿Por qué perder más tiempo? Hay una vida que vivir. Amigo, lo mejor que usted puede decir de una vida sin Cristo, es que es una vida desperdiciada. Billy Sunday, famoso predicador allá por 1920, decía que el arrepentimiento en el lecho de muerte es como “quemar la vela de la vida para el diablo, y entonces soplar el humo en el rostro de Dios”. Si usted no es salvo, no es demasiado tarde para que se salve. Si quiere ser salvo, quienquiera que sea, dondequiera que esté, lo que quiera que haya hecho, Jesús quiere salvarle. Arrepiéntase y crea, y será salvo.
DIOS TIENE PROMESAS PARA SUS HIJOS.
“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti” (Isaías 54:10).
En ocasiones las más grandes revelaciones vienen por medio de la confrontación.

¿Por qué Dios llevó a los israelitas hacia el Mar Rojo?

A fin de que ellos tuvieran una confrontación con Él, y descubrieran su grandeza y liberación. Muchas veces lo que pensamos son tragedias y problemas, no son más que las maneras que utiliza Dios para acercarnos a Él. Dios cierra esta puerta. Dios cierra aquella puerta. Parece que no hubiera una salida. Con todo, debemos aferrarnos al hecho de que Dios se revela a nosotros en la tormenta, y Él pone sus huellas en el mar.
Piense en tres cosas que usted puede hacer hoy para traer la luz del Hijo de Dios a alguien que pudiera ser que esté luchando con su fe. Luego, ¡vaya y hágalo!
EL DIOS DE PAZ SIEMPRE ESTÁ DISPUESTO A ESCUCHAR NUESTRAS ORACIONES.
“En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en Él” (Efesios 3:12).
El pastor Rogers enseñó: “Uno de los grandes privilegios que usted y yo tenemos es el privilegio de orar. Yo creo que cuando lleguemos al cielo, una de las cosas que nos maravillará es saber que oramos tan pobremente y tan poco aquí en la tierra. Quiero decirle que usted no tiene un fracaso en su vida, que no sea omisión de oración. Usted no tiene una necesidad en su vida que la oración no pueda suplirla. No hay ningún pecado en su vida que una vida apropiada de oración no pueda vencer.”

El compositor de himnos José M. Scriven escribió estas palabras: “¿Vive el hombre desprovisto de paz, gozo y santo amor? Esto es porque no llevamos todo a Dios en oración.”

Amigo (a), en lugar de estar retorciéndonos las manos, debemos estar doblando nuestras rodillas.
Invierta algún tiempo en la oración, ofreciendo alabanzas a Dios por escuchar y contestar las oraciones traídas ante Él. Pudiera ser que Él conteste: “Sí”. También pudiera ser que conteste: “No”, y hasta es posible que Él diga: “Espera.” Pero, mi amigo, Él contestará sus oraciones.
EN MEDIO DE LAS PRUEBAS NO VEMOS A DIOS, PERO ÉL ESTÁ ALLÍ PARA DARNOS SU BIEN, SU PAZ.
“Que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien” - (Deuteronomio 8:16).
Hay tres categorías de personas leyendo esto: aquellas que están en problemas; aquellas que justo están saliendo de los problemas, y aquellas que se van a meter en problemas. Job 14:1 dice: “El hombre nacido de mujer, corto de días, y hastiado de sinsabores.”

Un antiguo refrán español dice: “No hay hogar sin sus secretos.” Tarde o temprano, todos experimentaremos dolor, sufrimiento, problemas. Lo que necesitamos saber es que los problemas no son una señal de que las cosas han salido mal, o que están fuera de control. Debemos creer en la providencia, el plan y el propósito de Dios Todopoderoso. Cuando los israelitas fueron liberados del ejército del Faraón, al cruzar el Mar Rojo, se encontraron que estaban en el desierto. ¿Había Dios perdido el control?

No. Dios les guió allí por una columna de nubes durante el día, y una columna de fuego durante la noche. En la infalible providencia de Dios, a veces somos guiados hacia un problema. El desierto es el “campo de entrenamiento o de prueba” para su fe. ¿Qué tal le va?
¿Se encuentra en medio de alguna prueba? ¿En dónde tiene su mirada: en Dios, en la situación, o en usted mismo? Cuando usted tiene un enfoque correcto, encontrará sabiduría, fortaleza, esperanza y paz.
EL EVANGELIO DE LA PAZ  NOS DIRIGE EN LA CARRERA.
“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Corintios 9:24).
El pastor Rogers corrió su carrera. Asimismo Dios le ha dado a usted una carrera para correr. Cada persona corre su propia carrera. No estamos compitiendo unos contra otros para alcanzar la corona del vencedor. Estamos juntos en un peregrinaje. No tratamos de ir delante del otro. ¡Y estas son buenas noticias! Dios tiene un plan para su vida con particulares límites de velocidad, desvíos, y vallas que cruzar. Y usted tiene que permanecer en esta carrera hasta que la termine. Pero no está solo. Aunque no estamos en la misma carrera, estamos en los viajes juntos, para animarnos mutuamente para ganar. ¡Y deseamos que usted gane la corona de la victoria hoy¡ ¡Corra, mi amigo (a), corra!
Pídale a Dios que cubra sus pies con la preparación que proviene del evangelio de la paz (ver Efesios 6:15), para que pueda correr la carrera con confianza. Ruéguele a Dios que dirija sus pasos para ir a lugares en donde pueda declarar el plan de salvación de Dios (vea Romanos 10:15). Y agradezca a Dios por la corona que le espera al final de la carrera, debido a Su poder en su vida.
EL HOMBRE QUE ESCUCHA Y ESPERA EN DIOS, VERÁ LA PAZ.
“Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas” (Proverbios 8:34).
Tick-tack; tick-tack; tick-tack. Miramos constantemente el reloj y nos frotamos nerviosamente las manos. ¿Es esto lo que Dios tiene en mente cuando dice que “debemos esperar en Él”? Bueno, sí, algunas veces, pero no siempre.

Cuando usted llega a un restaurante y se sienta, y el mesero se acerca para tomar su orden, ¿piensa que esa persona estaba sin hacer absolutamente nada, tan sólo esperando a que usted llegara?

¡De ninguna manera, si es que quiere conserva su trabajo! Debe estar ocupado u ocupada sirviendo a la clientela. De la misma manera, debemos estar ocupados mientras esperamos en el Señor. Esperar en Dios significa anhelar a Jesús, escuchar a Jesús, mirar a Jesús y vivir por Jesús. Si usted practica esta clase de espera, recibirá su poder, provisión y paz.
Tal vez usted le ha pedido a Dios que le conceda un cónyuge o un hijo, y han pasado años sin recibir una respuesta. Tal vez usted está en el aeropuerto, esperando la hora de su vuelo. ¿Cómo redime el tiempo? Pídale a Dios que le revele qué es lo que Él quiere que usted haga, en este momento, para Su gloria.
CUANDO ENTREGO A JESÚS MIS CARGAS, PUEDO DESCANSAR EN PAZ.

“Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo” (Salmos 55:22).
Un amigo predicador del Pastor Rogers en una ocasión viajaba en un avión cuando el clima se puso realmente malo. La señora que estaba sentada junto a él lloraba con miedo, por lo que él trató de consolarla. Ella le peguntó: “¿Me quiere decir que usted no siente miedo?” Él le respondió: “Bueno, he entregado mi vida en la seguridad de mi Padre celestial. Y para ser honesto, eso se lo he recordado varias veces desde que empezó este mal tiempo.”

Ponga sus cargas sobre el Señor, y déjelas allí. No las vuelva a retomar. Él es capaz de llevar sus miedos, y proporcionarle paz. De hecho, Él es mucho más que capaz.
Cuando haya pruebas y desilusiones en su camino, no se olvide que Dios le sustentará. Escriba en una tarjeta Génesis 28:15, Salmo 91:1 e Isaías 42:6. Medite en esas promesas durante todo el día.
JESUCRISTO NOS PIDE QUE PRIMERO HAGA LA PAZ CON OTROS.
“Deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5:24).
Jesús nos dice que debemos dejar nuestra ofrenda a un lado y hacer la paz con algún hermano enojado, antes de que podamos adorar. Nadie puede estar “bien con Dios”, y conscientemente estar mal con su hermano. Pero note que Jesús no está diciendo que usted necesita dejar su ofrenda e ir y reconciliarse con su hermano si es que usted tiene algo en contra de él (o ella), (vea Mateo 18:15-20). Aquí Jesús está diciendo que usted necesita “hacer la paz” con algún hermano o hermana que tiene algo en contra suya. Antes de que cante, antes de que ore, antes de que enseñe, antes de que ofrende, antes de que adore, la Biblia dice que primero debe reconciliarse con su hermano (a). No hay ofrenda sobre la tierra que pueda substituir el estar en paz con los otros.

De lo que usted sabe, ¿hay alguna persona que está guardando sentimientos negativos en su contra? Entonces, el Señor le dice: “Deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano.”
Antes de que usted haga ninguna otra cosa, ahora mismo, este minuto, pídale a Dios que le enseñe si hay alguien con quien usted necesita reconciliarse. Luego, ¡vaya y hágalo!
UNA CARRERA DIFÍCIL, PERO NO IMPOSIBLE.
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7).

 ¿Sabe cuál es el camino para acabar la carrera? Continúe fijando su mirada en Jesús.

El pastor Rogers predicó el Evangelio por más de 50 años, y en una ocasión afirmó: “Dios sabe que tengo mis defectos y pecados. Él asimismo sabe que me he arrepentido y mi meta es estar en paz con Él todos los días. Me falta mucho para ser perfecto, pero puedo testificar que este mismo Dios me ha mantenido en curso. Él me ha mantenido predicando el Evangelio.”

Acabar la carrera que Dios ha planeado para nosotros nunca es fácil. Toma disciplina y arduo trabajo. Requiere que nos levantemos al caer, nos sacudamos el polvo y volvamos a comenzar. Uno de estos días usted tendrá que mirar hacia atrás y espero pueda ser capaz de decir que luchó como un guerrero y acabó como un atleta.
¿Qué carrera está usted corriendo? ¿La carrera para lograr el éxito mundano cuéstele lo que le cueste o la carrera real? Tome uno tiempo para escribir algunas metas que le ayudarán a mantenerse en curso para la gloria de Dios. Use Isaías 61:1-3 como guía.
DIOS DESEA Y ESPERA QUE SEAMOS SANTOS.
“Absteneos de toda especie de mal. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:22-23).
Dios espera que seamos santos. Sin embargo, cuando la mayoría de la gente habla de santidad, se pone un poco nerviosa. Las personas están interesadas en el cielo y en el más allá, pero no en santidad aquí y ahora. Se interesan en la salud, la felicidad, incluso en ser bienhechores o caritativos, pero no en la santidad. Tuve el privilegio hace unos años de pasar un día en oración con el Dr. Billy Graham y otros varones. Al estar sentados alrededor de una mesa, Billy Graham dijo algo que nunca olvidaré. Él dijo: “Caballeros, anhelo ser santo. Quiero ser un hombre santo. Oren por mí que sea santo.”
¿Puede usted decir: “Más que todo en este mundo, ansío ser santo.”? Si no puede, entonces pase un tiempo hoy pidiéndole a Dios que su corazón se vuelva hacia Él y que le dé el deseo de vivir una vida santa.
COLOMBIA NECESITA PACIFICADORES.
“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” - (Mateo 5:9).

Hace muchos años, usted era verdaderamente alguien si se unía al Cuerpo de Paz. Sin embargo como resultado, ¿cuánta paz se ha establecido entre los hermanos y hermanas alrededor del mundo? ¿Sabe cómo traer paz a la tierra y buena voluntad a todos los hombres? Presente a Jesús a los hombres, mujeres, niños y niñas. Esa es la única forma. Las iglesias están llenas los domingos, pero ¿a dónde se va la gente entre semana? ¿Están ellos compartiendo la historia de salvación de Dios con los perdidos? No es su fiel asistencia a la iglesia lo que va a traer la paz a la tierra. Jesús dijo que su misión no era paz, sino traer muerte al odio, pleitos y pecado a través de su sangre reconciliadora. Para un Dios Santo no existe ninguna otra manera de realizarlo, sino mediante la cruz.
¿Está usted viviendo como un hijo de Dios y contándole a otros de Jesús? Pídale a Dios denuedo o valentía piadosa para preguntarle a su vecino cómo puede orar por él o ella. Pídale a Dios que le dé valentía para preguntarles acerca de sus vidas, descubriendo así sus necesidades. ¡Luego haga lo que pueda para suplir esas necesidades para la gloria de Dios! Recuerde porqué está usted aquí.
EL MISMO DIOS DE PAZ NOS SANTIFICA POR COMPLETO.
“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:23).

Algunas personas se confunden acerca de cuándo ocurre la salvación. Déjeme ver si puedo aclarar un poquito este asunto. La salvación puede ser explicada usando tres tiempos verbales. En el momento que usted se arrepiente y cree en el Señor Jesucristo como su Señor y Salvador, usted es salvo. Después de su salvación entra en el proceso de santificación donde está siendo salvado del PODER del pecado. Posteriormente cuando usted llegue al cielo, estará a salvo de la PRESENCIA del pecado. ¿Qué sucede cuando usted inicia una relación salvadora con el Señor Jesucristo? Usted es justificado inmediatamente en su espíritu; es santificado progresivamente en su alma, y finalmente, usted será glorificado en su cuerpo.
Alabe a Dios usando los Salmos 32:7; 41:2 y 121:7, 8. Recuerde que la preservación de su salvación es labor de Dios, no suya.
Jeremías 29.11: “Porque Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
¿Ama usted a Cristo? ¿Anhela agradarle con todo su corazón? Entonces, recuerde esto: los retrasos de Dios no son rechazos de Dios.

Muchos creyentes piensan que están en medio del desierto: que todo lo que hacen es ser llevados en círculos. Quizá Dios está preparándole. Él no está listo aún para ponerle en medio de fuertes responsabilidades. Él le tiene en espera para su santo propósito. La vida es una jornada que no acaba. Dios está preparando algo maravilloso para usted. Él no desea que usted se resigne con menos que su propósito óptimo para su vida y su labor.
¡Memorice Jeremías 29:11-13 esta semana, luego comparta esta verdad con un amigo!
SI USTED TIENE FE EN JESUCRISTO, ENTONCES TIENE PAZ.
Romanos 5:1: “JUSTIFICADOS, pues, por la FE, tenemos PAZ para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”
La FE es lo que nos capacita para vivir la vida cristiana. Para saber lo que la FE es, permítame compartirle primero lo que la fe no es. La fe no es una corazonada. Tampoco es pensamiento positivo. La fe no es responder a emociones, sentimientos, escalofríos, milagros, ni señales. La fe no es creer que Dios puede hacer algo. La FE es saber que Dios lo hará. LA FE ES CREER LA PALABRA DE DIOS. La FE verdadera muere ante la duda. Es muda ante el desánimo. Es ciega ante las imposibilidades. Amigo (a), este es el tipo de fe que necesitamos.
¿Qué tipo de fe posee usted? ¿Tiene la FE que es pequeña “como un grano de mostaza”, mas puede mover un monte? Pídasela a Dios hoy.
JESUCRISTO EL SEÑOR ES MI TODO.

Salmos 18:2: “Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en ‘El confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”
¿Sabe qué es lo mejor que podría hacer para glorificar a Dios? No sería ofrendar un millón de dólares. Ni sería ofrecer su cuerpo para ser quemado. Tampoco sería viajar a un país lejano como misionero. Lo mejor que usted podría hacer para glorificar a Dios es creer en Él. La fe dice: “Dios, eres digno de toda mi confianza.” No sólo cante acerca de su fe en un gran Dios. U ore acerca de su fe en un gran Dios. O lea acerca de su fe en un gran Dios. Usted debe creer en Él: ¡una fe fuerte glorifica a Dios!

Medite en los nombres de Dios: Príncipe de Paz, Cordero de Dios, la Estrella resplandeciente de la mañana, el Buen Pastor, el Mesías, el Alfa y la Omega.
LA PAZ DE DIOS GOBIERNA LOS CORAZONES DE SUS HIJOS.
Colosenses 3:15: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”
El pastor Rogers creció en Florida, zona de huracanes. Cuando él era niño aprendió que en el centro del peor huracán, existe un sitio de calma llamado el “ojo” de la tormenta. Cuando la tormenta pasa, hay una quietud como la de un pacífico estanque en una noche de verano.

Amigo, amiga, en su tormenta hay un centro de paz. Ese centro es el corazón de Dios. Él está allí. Él es el gran YO SOY en medio de su tormenta. Como alguien bien afirmó: “Dios da una paz que el mundo no puede quitar.” Es una paz sobrenatural.
¿Tiene usted la paz de Dios en su corazón? Afiáncese hoy a las promesas de Salmos 29:11, Isaías 26:3 y Romanos 5:1.
CON UN NUEVO ESPÍRITU, TENGO PAZ.
Salmos 51:10: “Crea en mí, oh Dios, un CORAZÓN LIMPIO, y RENUEVA un espíritu recto dentro de mí.”
Después que David pecó y cometió el terrible hecho de adulterar, él dijo en Salmos 51:3: “Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí.”

¿Puede imaginarse lo que sería si su pecado estuviera “siempre” delante de usted? El hecho estaría resonando en su conciencia por siempre. Verá, la CONCIENCIA es un JUEZ INTERNO que Dios ha puesto en usted que le acusa o excusa. No puede hacer que usted haga lo correcto, pero le muestra lo que es bueno y lo que es malo. Y cuando su CONCIENCIA está en PAZ, usted tiene una LIBERTAD tremenda. Una buena conciencia hará por usted lo que un sedante para dormir nunca podría hacer.
¿Qué es lo que su conciencia le está diciendo en esta mañana? ¿Está usted en PAZ con Dios?
DEBEMOS PONERNOS EN PAZ CON DIOS.
Romanos 8:2: “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.”
El pastor Rogers siempre encontró fascinante la aviación. ¡Los aviones son tan pesados, no obstante vuelan! El piloto toma los controles, mueve el acelerador y esos poderosos motores empiezan a rugir. Cuando uno se da cuenta, ya está volando.

¿Acaso la ley de gravedad ha sido abolida?

No, pero hay otra ley que entra en efecto, es la ley de aerodinámica, que es una ley más poderosa que la ley de gravedad.

Cuando usted se pone en paz con Dios, la ley del pecado y de la muerte aún está presentes, mas existe una nueva ley. Esta es la ley de la vida en Cristo Jesús que le libera de la ley del pecado y de la muerte. Mientras usted permanezca en Jesucristo, usted es libre de la ley del pecado y de la muerte.

¿Ha sido usted liberado? Entonces, es su turno de liberar a otro cautivo con las Buenas Nuevas de salvación. Vaya y comparta este regalo gratuito de la salvación con alguien.
ENTREGUE A JESUCRISTO TODAS SUS CARGAS.
Salmos 55:22: “Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.”
Una anécdota relata que un hombre tenía un perro al cual le fascinaba el agua. Un día el perro jugaba en el lago cuando el hombre decidió que era hora de marcharse. Él llamó al perro, mas éste no hizo caso. Le llamó varias veces y el perro no obedecía. Era un perro muy bien entrenado, pero aun así no venía a su amo. Finalmente el hombre lanzó un palo en el agua. El perro lo vio, nadó hacia éste, lo recogió y lo llevó a los pies de su amo. Puede ser que Dios le haya dado una carga porque Él no logra que usted le preste atención. Él desea que usted vaya y ponga esa carga a los pies del Maestro.

¿Está usted hoy apesadumbrado? Deposite sus cargas a los pies del Maestro y permita que su paz inunde su corazón.
JESUCRISTO YA HIZO LA PAZ POR MEDIO DE LA CRUZ.
Colosenses 1:20: “Haciendo la PAZ mediante la SANGRE de la CRUZ.”
¿Cómo puede la CRUZ traer PAZ si Jesús es el que colgó en ésta? En la cruz, no se apaciguó la maldad, sino que la impiedad fue confrontada. En la cruz, el pecado no fue pasado por alto. EN LA CRUZ, EL PECADO FUE EXPIADO Y PAGADO. La magna justicia de Dios fue confrontar la mayor maldad del hombre, y la justicia ganó y la PAZ se alcanzó por medio de la SANGRE derramada en la CRUZ. ¡Gloria a Dios por la cruz! ¡Gracias a Dios por Jesús!
Durante este tiempo del año, al celebrar la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo, tome unos momentos para alabar a Jesús por el poder y la esperanza que usted posee gracias a la RESURRECCIÓN.
EL PRÍNCIPE DE LA PAZ, TRAE LA PAZ TAMBIÉN A LA NATURALEZA.
Marcos 4:39: “Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.”
¿Recuerda cuando Jesús estaba con sus discípulos en el mar de Galilea y se les vino una gran tormenta? Los relámpagos comenzaron a resonar en el viento. El mar se agitó. Y la calmada brisa se convirtió en cruel vendaval. La barca fue lanzada por doquier como si fuera un corcho. Los discípulos se desesperaron y le reclamaron a Cristo quien dormía: “¿No te importa si perecemos? ¡Haz algo!” Y levantándose ordenó: “Calla, enmudece.” Y cesó el viento y el mar se calmó. Este mundo va hacia una gran tormenta y el barómetro espiritual está bajando. Nuestro mundo no conocerá la paz hasta que Jesús, el Príncipe de Paz, venga y diga: “¡Calla, enmudece!”
Sírvase leer toda la historia de lo que les sucedió a los discípulos en Marcos 4:36-41. ¿Cómo puede aplicar esa experiencia a su vida?
LA PAZ QUE ENTRA EN EL CORAZÓN POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO.
 San Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que Yo os he dicho.”
El Señor Jesús llamó al Espíritu Santo el Consolador. Cuando la paz entra a su corazón en medio del pesar. Cuando el gozo entra a su corazón en medio de una tribulación. Cuando usted ve evidencia de la vida de Cristo en su propia vida, puede estar seguro que el Espíritu Santo está obrando en su vida. ¿Puede el Espíritu olvidarlo? Nunca. El sello del Espíritu Santo, el Consolador, está sobre su vida si usted es hijo de Dios. Cuando usted pasa por un salón o camina entre una muchedumbre, ¡el óleo de alegría del Consolador aromatiza el aire con un dulce aroma de Cristo!
Por favor lea2 Corintios 1:3-5. ¿Cómo puede usted mostrar el consuelo de Cristo a alguien que está sufriendo?
JESUCRISTO OFRECE PAZ ETERNA Y TOTAL PARA LOS QUE CONFÍAN EN ÉL.
Lucas 23:43: “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”
Leí una vez acerca de un hombre que viajaba en un avión durante una impetuosa tormenta. Incluso la aeromoza estaba un poco nerviosa. No obstante, había una señora que tarareaba el himno “EN JESUCRISTO, EL REY DE PAZ” (Blessed Assurance). Ella parecía estar tranquila. El hombre le preguntó: “Señora, ¿no tiene miedo?” Ella contestó: “Para nada. Yo le he entregado mi corazón a Jesucristo. No hace mucho tiempo, una de mis hijas murió. Ella era una preciosa creyente y ahora está en el cielo. Tengo otra hija que vive en Denver, a donde este avión se dirige. Verdaderamente no me afecta a cuál de mis dos hijas vaya a visitar.”

Jesús le dijo a un hombre que colgaba de una cruz sangrienta: “Hoy estarás conmigo en el paraíso.”
Si usted muriese hoy, ¿en dónde pasaría su eternidad? ¿En dónde la pasaría su familia?
EL DIOS DE LA PAZ ES PERFECTO.
Segunda Samuel 22:31: “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová.”
Cuando el desconcierto le abrume y la desesperación toque a su puerta. Cuando pruebas tempestuosas se desaten en las playas de su vida, usted quizás desee preguntarle a Dios: “¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?”

Amigo (a), tal vez usted nunca comprenderá porqué las cosas están ocurriendo de esa forma en su vida. Pero esa no es su labor. Verá, no es necesario que usted conozca la razón. Eso es asunto de Dios. Su repuesta es lo que importa. Cuando no podemos sentir la mano del Señor, debemos confiar en su corazón. Nuestra tarea es simplemente confiar y obedecer.

¿Está ocurriendo algo en su vida para lo cual usted no tiene explicación, mas desea obtener respuestas? Pídale a Dios que le dé paz y gracia para confiar en Él.
SI CONFÍO EN DIOS, ÉL ME GUARDA EN COMPLETA PAZ.
Isaías 26:3: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.”
Usted podrá admitir que Dios es necesario, pero ¿honestamente está consciente que Dios es suficiente? Es más, Él es más que suficiente. Para saber si Dios es suficiente en su vida, permítanos hacerle un par de preguntas: ¿De dónde obtiene usted su gozo? ¿Lo obtiene del Señor o de algún otro lugar?

Si su gozo proviene de su salud, entonces cuando se enferme, su gozo se desvanecerá. Numerosos creyentes han perdido su salud, sus negocios, su familia, su reputación, no obstante mantienen su gozo, porque la fuente del contentamiento genuino y de la paz, está en Dios. De hecho, quizás uno no llegue a saber que Dios es suficiente hasta que Dios es lo único que posee.
¿Cuándo fue la última vez que usted visitó la sala de espera de un hospital para compartir de Cristo con los que sufren? Tal vez pueda hacerlo este fin de semana.
LA PAZ Y LA SANTIDAD NOS LLEVAN A VER AL SEÑOR.
Hebreos 12:14: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
La amargura es un cáncer que consume la primavera eterna que en un tiempo florecía en el corazón de muchos. ¿De dónde proviene? Usualmente germina cuando somos heridos. Tal vez usted fue abusado en su niñez, rechazado por alguien, despedido de un trabajo, o incluso ignorado en la iglesia. La amargura toma residencia cuando el agravio no se resuelve. Existe una solución. Si usted ha sido lastimado y la amargura ha tomado tanta raíz en su vida que hasta puede saborearla, es tiempo de acorralarla con una venganza santa. Tome la espada del Espíritu y extráigala. Dibuje un círculo que incluya a todos aquellos que le han hecho daño. ¡Perdónelos en el nombre de Cristo!
Póstrese ante del Señor hoy y suplique gracia y poder para desarraigar esa amargura que ha esclavizado su corazón y le roba el gozo que usted anhela.
SU GRACIA ES MÁS GRANDE Y SU PAZ ES MÁS PURA.
Primera Juan 4:4: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”
¡Aquel que creó el valle está allí con usted! Él ha preparado el camino a través del valle. No es un lugar de permanencia, sino transitorio. Él conoce toda curva y esquina, toda sombra cambiante, toda fosa donde el peligro acecha, y ¡Él está con usted! Enfóquese en la luz y no en las tinieblas. Dios le ha hecho para que camine a través de sombras. Cuando la oscuridad se le aproxime, atraviésela. ¡Aquél mayor que la muerte está en usted! Él es nuestro Jehová: el Señor siempre presente. Su gracia es más grande. Su paz es más pura. Su devoción es la más querida. Donde Satanás lanza tinieblas, nuestro Señor Soberano reina en supremacía.
Este es un día de esperanza. Medite en 1 Juan 4:4 a lo largo de este día y pídale a Dios que ponga a alguien en su camino a quien le pueda compartir de su amada verdad.
ESTANDO EN PAZ CON DIOS Y CON LOS HOMBRES, NUESTRAS OBRAS ABUNDAN.
Segunda Corintios 9:8: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”
El diablo quiere que usted viva su vida en una copa vacía. Él quiere que usted crea que la copa de gracia de Dios ya se ha agotado para usted. Desea que usted se desilusione de Dios. Especialmente, él quiere que usted sienta que Dios es un aguafiestas cósmico... que Él está siempre pensando cómo robarle su gozo y su paz. Satanás sabe que si usted comienza a pensar negativamente de Dios, entonces él podrá tener cabida en toda área de su vida. Sea valiente. ¡Sea fuerte porque Jesús ya ha ganado la victoria por usted! Envíe esas mentiras de regreso al abismo de donde surgieron y apóyese en las promesas de Dios.
Deséele a alguien la paz y el gozo del Señor hoy.
JESUCRISTO TRAE PAZ Y ESPADA.
Mateo 10:34: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.”
Un comité de púlpito se acercó al pastor Rogers una vez: “Necesitamos un pastor para nuestra iglesia.” Les respondió: “Creo que sé quién es el indicado. Es un predicador fantástico y tiene un espíritu evangelista apasionado… pero tiene problemas de salud y está avanzado en edad. A su vez, él ha estado en prisión varias veces.”

Ellos empezaron a mover sus cabezas y uno de ellos dijo: “Bueno, no sabemos si él es el hombre que queremos o no.” Les dijo: “Bien, no se preocupen, no hay manera que pueda llegar a ser su pastor. Él ya está en el cielo y su nombre es Pablo.”

Usted no quiere a un varón que se roce con la gente de este mundo sin untarles sal en sus heridas. Donde no hay ofensa, no hay efecto.

Ore por los hombres que ocupan los púlpitos de nuestras iglesias para que ellos no diluyan la verdad de la Palabra de Dios, sino que sean fuertes para proclamar su poder.

jueves, 20 de agosto de 2015

LA GRANDEZA, EL PODER, Y LA PERFECCIÓN DE LA PALABRA DEL DIOS DE LA PAZ.

La grandeza, el poder, y la perfección de la Palabra de Dios.

EL GOBIERNO, LAS FARC, EL ELN, LAS BACRIM, LOS CORRUPTOS, LOS NARCOTRAFICANTES, LA DELINCUENCIA COMÚN: TODOS DESEAN TENER DÍAS BUENOS Y LARGA VIDA, DEBEN ENTONCES APARTARSE DEL MAL, BUSCAR LA PAZ Y SEGUIRLA.

DIOS TRAERÁ FELICIDAD Y SENTIDO A LA VIDA.

El propósito del capítulo más largo de la Biblia es para fijar nuestra atención en la única Guía Infalible para esta vida dada por nuestro Creador. En ella, Dios ha provisto todas las cosas que necesitamos para ser las personas que Él preparó de antemano para que seamos y llegar a cumplir el propósito para el cual Él nos creó. De igual manera e indispensable es conocer a nuestro Creador, el Salvador, y Rey Mesías que pronto vendrá otra vez. Este Salmo empieza con: «Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la Ley de Jehová. . . . Y con todo el corazón le buscan»(Salmo 119:1-2). Esto quiere decir mucho más que esquivar el pecado o vivir una vida buena. Nuestras bendiciones vienen cuando diligentemente buscamos al Dios mismo.
Como David, todos los que buscan a Dios orarán:«Con todo mi corazón Te he buscado; no me dejes desviarme de Tus mandamientos. En mi corazón he guardado Tus dichos, para no pecar contra Ti»(119:10-11). Es mientras que nos gozamos en la Palabra de Dios « . . . más que de toda riqueza»(119:14) que nuestro compañerismo con el Señor es una seguridad. El salmista continuó diciendo:«No me olvidaré de Tus Palabras» (119:16). Esta manera de olvidarse es mucho más que un lapso momentáneo de nuestra memoria. Esto nos habla de la tendencia a olvidarnos del Señor por el resultado de estar muy involucrados en otros intereses de la vida día tras día y así nos descuidamos de Su Palabra.
Cada día necesitamos orar: «Abre mis ojos, y miraré las maravillas de Tu Ley. . . . Hazme entender el camino de Tus mandamientos, para que medite en Tus maravillas» (119:18,27,35-36). Al hacer esto, tenemos mucho por qué cantar sin mirar a las circunstancias de la vida (119:54). El hijo o la hija de Dios también puede decir junto con el salmista: «Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo Tu Palabra. . . . Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda Tus estatutos» (119:67,71).
Aunque él había sido afligido, el salmista no acusó a Dios de falta alguna, ni aun dudó de la sabiduría y la justicia de Dios. Para muchos de nosotros, es en tiempos difíciles que con mucho dolor reconocemos que hemos tomado decisiones erróneas, las cuales nos han llevado a consecuencias dañosas. Aquí es cuando reconocemos que la Biblia es inapreciable, pues ella sola revela los verdaderos valores de la vida y nos prepara para la eternidad. «Me regocijo en Tu Palabra como el que halla muchos despojos»(Salmo 119:162).

SALMOS QUE ANUNCIAN EL REINADO FUTURO DE LA PAZ.

Con confianza en la protección del Señor en sus jornadas, el adorador israelita podía cantar: «Mi socorro viene de Jehová . . . Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre»(Salmo 121:2,8).
Los Salmos eran cantados mientras ellos viajaban hacia Jerusalén para participar en las fiestas, los sacrificios, y la adoración. Aunque algunos tenían que viajar de una a tres semanas para llegar a Jerusalén, estas jornadas eran un gran gozo para ellos. Todos cantaban con seguridad que el Señor iba a proteger sus hogares y sus posesiones durante su ausencia. «He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel» (121:4). El salmista dijo: «Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en Su Palabra he esperado. . . . Porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención con Él» (130:5-7). Los israelitas eran enseñados a confiar en el Señor por Su provisión y Su protección, como también por el perdón de sus pecados.
Estamos acercándonos rápidamente al final de nuestras oportunidades para edificar el reino de Dios. El rey David, por medio de la inspiración del Espíritu Santo, pudo prever ese glorioso tiempo cuando el Mesías reinará en Jerusalén: «Pedid por la paz de Jerusalén . . . (por) amor a la casa de Jehová nuestro Dios buscaré tu bien» (122:6-9).
Esta profecía predice el perfecto reino del Príncipe de Paz: «Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos . . . a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará Sus caminos, y caminaremos por Sus sendas. Porque de Sion saldrá la Ley, y de Jerusalén la Palabra de Jehová» (Isaías 2:3).
Siglos habían pasado, pero el día pronto iba a llegar cuando el trono de Israel iba a ser ocupado por un descendiente de David — el Mesías (Salvador) prometido, el Hijo de Dios nacido de una virgen, Jesucristo.
«Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo . . . para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él . . . (en Jesucristo, el Amado) en quien tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados» (Efesios 1:3,4,7).

martes, 18 de agosto de 2015

LA CÁTEDRA DE LA PAZ Y ALGUNOS CONTENIDOS.

file:///C:/Users/Hogar/Downloads/CATEDRA_DEMOCRACIA_CIUDADANIA.pdf

LO ÚNICO QUE VENCE A LA VIOLENCIA ES EL AMOR.

ELEFANTES PELIGROSOS
Por Carlos Rey.

Llegó una llamada urgente al departamento de ganadería en Kenia, África, con el fin de avisar que un elefante muy peligroso había matado a varios hombres. En tales casos en que un animal ha adquirido el hábito de atacar a seres humanos, hay que encontrar al animal y matarlo, ya que durante toda su vida seguirá haciendo lo mismo.
Después de varios días encontraron el elefante y lo mataron gracias a la pericia de expertos cazadores. Al sacarle los colmillos, encontraron una bala disparada al elefante muchos años antes. Ese pedazo de plomo estaba presionando un nervio, que tuvo que haberle causado un dolor agudo desde ese entonces. A eso se debía seguramente el que el elefante se hubiera vuelto cazador de hombres.
Así como se explica la matanza de hombres por parte del elefante agredido por un hombre, también se explica la violencia que, en nuestra sociedad, la víctima de violencia les inflige a otros seres humanos. En los dos casos la violencia se explica, pero no se justifica, como tampoco se justifica que se aplique la llamada ley del Talión, castigo que consiste en infligir al agresor un daño igual al causado por él. La violencia no resuelve nada; al contrario, engendra más violencia, y ese ciclo de violencia nunca se acaba. Por eso hay tantas víctimas de maltrato físico o verbal y de abuso deshonesto que tratan de igual modo a su cónyuge y a sus hijos. Lo aprenden de sus padres y parientes mayores, y luego se les hace casi imposible dejar de tratar con violencia a los miembros del hogar que forman ellos mismos.
A eso se debe que Jesucristo, en su conocido Sermón del Monte, enseñara: «Ustedes han oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente.” Pero yo les digo:... Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra.... Ustedes han oído que se dijo: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.” Pero yo les digo:... Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian,... oren por quienes los maltratan.»1
Cristo no sólo enseñó la no violencia, sino que la vivió y murió practicándola. Frente al falso testimonio, a la humillación y a los azotes que sufrió en su juicio inmerecido ante Pilato y Herodes, Jesús no se defendió en absoluto, ni siquiera de palabra. Y cuando lo clavaron a una cruz, puso en práctica su enseñanza de amar a quienes lo maltrataban y de orar por ellos diciendo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.»2 Todo esto lo hizo Cristo porque su misión era amarnos hasta el punto de sufrir violencia y muerte por nosotros a fin de salvarnos de la violencia de este mundo y darnos paz. Fue así como dejó sentado el principio de que lo único que lo vence todo, incluso la violencia, es el amor.

1Mt 5:38-40,43‑44a; Lc 6:27‑29ª
2Lc 23:34