viernes, 28 de noviembre de 2014

SELLANDO LA PAZ EN LA NAVIDAD: GOBIERNO, LAS FARC, LAS BACRIM, LOS NARCOTRAFICANTES, Y DELINCUENCIA COMÚN; PIDIENDO PERDÓN AL PRÍNCIPE DE LA PAZ, QUE ES JESUCRISTO.

LA VERDAD SOBRE LA NAVIDAD ES QUE EL NIÑO DE LA NAVIDAD ES DIOS.
INTRODUCCIÓN:
Para muchos, la Navidad es un tiempo para pensar en Jesucristo como un bebé en un pesebre. Ciertamente el nacimiento de Cristo es un acontecimiento especial y milagroso, mas no es ese el foco principal. La verdad central de la historia de Navidad es ésta: El Niño de la Navidad es Dios.
Por casi dos mil años, el debate sobre quién es Jesús realmente ha sido constante. Las sectas y los escépticos han ofrecido explicaciones diversas: dicen que él es un dios de tantos, un ser creado, un ángel elevado, un buen maestro, un profeta, etcétera. El hilo común de todas esas teorías es que hacen a Jesús menos que Dios. Pero la prueba bíblica es apabullante: este niño en el pesebre es la encarnación de Dios.
Colosenses 1:15-20 dice. Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz).
EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA NAVIDAD.
Isaías 9:6
Recuerdo cuando era niño siempre solíamos reunirnos en casa de mi abuela para celebrar la navidad. Ese día era el día más esperado del año para mí. No solamente porque recibía muchos regalos sino porque toda mi familia se reunía para celebrar ese día tan especial. Justamente a la medianoche todos nos dábamos el "abrazo" de navidad e intercambiamos buenos deseos para el próximo año.
A decir verdad, no creo que mi familia era la única que tenía esa tradición. A través del mundo miles de millones de personas celebran la navidad. Cada uno en su propia forma. ¿Alguna vez te has preguntado por qué celebramos la navidad? Algunas personas la celebran por tradición o porque así fueron inculcadas desde pequeñas. Sin embargo, la navidad es más que un día festivo en el calendario.
La navidad marcó la historia de la humanidad para siempre ya que Dios decidió hacerse muy pero muy personal a través del nacimiento de su hijo Jesús.
Isaías 9:6 dice: "Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz."
El verdadero significado de la navidad es la celebración que Dios está con nosotros. Y como tal Él es nuestro consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno y Príncipe de paz.
Quizás esta navidad no será lo que tú esperabas. Quizás esta navidad te encuentras en un mundo de incertidumbre. Quizás tus amigos te han traicionado. Quizás tus finanzas no están estables. Quizás has perdido a un ser querido y sus recuerdos te traen bastante dolor.
No sé cuál sea tu situación. Lo único que sí te puedo garantizar es que existe un Dios que hace más de 2000 años decidió hacerse muy personal para que tú y yo pudiésemos abordarlo con toda confianza. Un Dios que decidió aconsejarnos en esos momentos indecisos de la vida, un Dios que decidió darnos el poder necesario para sobrepasar los momentos adversos de la vida, un Dios que decidió inundarnos con Su amor y Su gracia, un Dios que prometió jamás abandonarnos, un Dios que decidió llenarnos de paz y serenidad en esos momentos de dolor. ¿Lo crees?.
JESÚS ES MEJOR QUE SANTA CLAUS O QUE PAPÁ NOEL.
Juan 1:1-5,14 (RVA)
En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla...
...Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.


¿Sabes por qué es mejor Jesús que Santa Claus? O papá Noel.

Santa vive en el Polo Norte, Jesús está en todas partes.

Santa se pasea en trineo, Jesús se pasea por el viento y camina sobre las aguas.

Santa viene una vez al año, Jesús es una ayuda siempre presente.

Santa llena tus calcetines con regalos, Jesús suple todas tus necesidades.

Santa baja por tu chimenea sin invitación, Jesús se detiene en tu puerta y toca, después entra a tu lado cuando tú lo invitas.

Para ver a Santa tienes que hacer fila, Jesús está tan cerca como el hecho de mencionar su nombre.

Santa te deja sentarte en sus piernas, Jesús te deja descansar en sus brazos.

Santa no se sabe tu nombre, todo lo que puede decir es "Hola pequeño, ¿cómo te llamas?", Jesús sabe tu nombre desde antes de que nacieras. No sólo sabe tu nombre, también sabe tu dirección. Él sabe tu historia y tu futuro.

Santa tiene una barriga que parece llena de mermelada, Jesús tiene un corazón lleno de amor.

Todo lo que Santa puede ofrecer es un HO! HO! HO!, Jesús te ofrece amor, salud, ayuda, esperanza y Vida Eterna.

Santa dice "No llores", Jesús dice "Descansa tus preocupaciones en mí, que yo cuidaré de ti"

Los pequeños ayudantes de Santa hacen juguetes, Jesús hace nueva vida, repara corazones lastimados y arregla hogares rotos.

Santa puede hacerte sonreír, Jesús te da la alegría que es tu fuerza.

Santa deja regalos debajo de tu árbol, Jesús fue nuestro regalo de parte de Dios, él murió en una cruz por ti y por mí.

Necesitamos recordar quién verdaderamente le da sentido a la Navidad, necesitamos poner a Jesús de regreso en Navidad. Jesús es la verdadera razón de ser de esta época.
¿DONDE HAY LUGAR?.

“Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”.Lucas 2:7

Uno de los himnos navideños que con más intensidad tengo grabado en mi memoria es el que habla de cómo Jesús lo dejó todo para venir al mundo y no encontró más que marginación y rechazo por parte de la gente de entonces y de ahora. En las distintas estrofas presenta variaciones del mismo principio: él se sacrificó por nosotros, pero la respuesta no fue la que desearíamos. Pero reconozco que me encanta lo que dice el coro después de lamentar que en ninguna parte hubiera lugar para Él: “Ven a mi corazón, oh Cristo, pues en él hay lugar para ti”.

Lo importante es que, al mirar dentro de su corazón, pueda ver usted esa disposición a que Cristo sea su Salvador y su Señor. Él ya ha venido, ¿cómo encuentra su corazón? ¿Le está esperando con los brazos abiertos? La condición de nuestro corazón no cambia la realidad de su mensaje y su obra de salvación, pero es de vital importancia oír la voz del Espíritu Santo llamando a nuestra puerta. Ábrale.

Piensa

Nada debería ocupar el lugar que pertenece exclusivamente a Dios.

Ora

Señor, honra mi posada con tu presencia eterna. Límpiame y haz de mí tu templo.
PRINCIPE DE PAZ.

“Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Príncipe de paz. Isaías 9:6

Una de las más fuertes críticas que se hace al cristianismo es la cantidad de guerras que se han hecho usando el nombre de Dios. Eso siempre ha sido así. Sin embargo, el Mesías se nos presenta aquí como Príncipe de paz. Eso no quiere decir que quede excluida la guerra, sino que el principado o reino que Él va a implantar se caracterizará por la paz.

En las bienaventuranzas dice que son felices los pacificadores, los que se esfuerzan por construir, establecer y mantener la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios, es decir, los que más se parecen a Dios, los que son como su Padre. Si Dios es rey en nuestro hogar, podemos poner en la puerta de entrada nuestra casa “bienvenido al Reino de Paz”. Si tenemos a Dios como rey en nuestras relaciones laborales, podremos declarar también la paz a pesar de todas las tensiones que surjan en el quehacer diario. Lo más importante: una vez justificados gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro señor Jesucristo (Romanos 5:1).

Piensa

Cristo ha vencido la guerra crucial, derrotando el pecado, para hacernos partícipes de su Principado de Paz.

Ora

Te alabamos, Señor, por el maravilloso don de la paz que has ganado para nosotros. Ayúdanos a ser dignos embajadores de ese Principado. Amén.
PADRE ETERNO.

Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Padre eterno”.Isaías 9:6

Cuando el Mesías anunciado se nos presenta como un padre eterno, está subrayando dos anhelos profundos del ser humano: por un lado, la necesidad de un padre, de alguien en quien podemos confiar, que nos va enseñar, que nos va guardar, que va proveer para nuestras necesidades y crecimiento, a quien podemos acudir cuando tenemos miedo, etcétera. Pero no menos importante es la noción de que ese padre es eterno.

Querido lector, imagínate ahora siendo niño, con nueve o diez años de edad, disfrutando de todas las bendiciones que supone tener un buen padre, pero que te digan que ese padre se marcha dentro de semanas, meses, incluso años. Creo que eso es terrible.

Nuestro Salvador es padre eterno, tenemos en Él todo lo que necesitamos como hijos, como niños que somos, débiles y siempre en proceso de aprendizaje. Tenemos en Él esa preciosa provisión con carácter eterno, con la seguridad de que nunca nos va a faltar.

Piensa

Tu Padre eterno te ama eternamente.

Ora

Gracias, Señor, por cada uno de los nombres del Mesías. Ayúdame a honrarte como Padre. Amén.
DIOS FUERTE.

“Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Dios fuerte”.Isaías 9:6

El Mesías se nos anuncia también como Dios. Necesitamos a Dios. Y necesitamos a un Dios fuerte.

Las religiones siempre han tenido una tendencia pendular entre un Dios severo, huraño, rígido, justiciero, vengativo, y un Dios blando, indulgente, casi indolente, al que no le preocupa tanto el pecado. En la Biblia tenemos una descripción de Dios que deja muy clara su misericordia, su benevolencia, su amor y disposición a perdonar, pero también su fuerza.

Nuestro Dios es Dios fuerte, suya es la victoria. Si miramos al futuro, contemplamos al Dios fuerte venciendo y estableciendo su reino. Y es necesario que lo veamos así, porque los problemas que enfrentamos también son fuertes, las tentaciones que nos asaltan también son fuertes, los pesos que nos aplastan también son fuertes. Lo precioso del versículo de Isaías es que este Dios fuerte es un niño, es el Hijo que se entrega para salvarnos. Él tiene la santidad, el amor y la fuerza para ser nuestro Dios.

Piensa

Por fuertes que sean los problemas que enfrentas, más fuerte es nuestro Dios.

Ora

Padre nuestro, ayúdanos a considerar debidamente cómo eres Tú, para no amedrentarnos por las pruebas o dificultades que pretenden hacernos retroceder. Oramos en el nombre de Jesús, amén.
CONSEJERO ADMIRABLE.

Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable”.Isaías 9:6

La presencia y el éxito comercial de los libros de auto ayuda –que llenan muchos estantes en las librerías- resultan un tanto paradójicos, porque cuando hablamos con las personas de nuestro alrededor lo normal es que digan que no necesitan o no aceptan consejos, cada uno es autoridad para sí mismo. La realidad pone de manifiesto algo muy distinto. Aunque rechacen el consejo de Dios, consciente o inconscientemente buscan consejo, no solo empresarial o profesional, sino espiritual, de formación personal, de tratamiento familiar, de lucha contra problemas internos.

En la Palabra de Dios tenemos consejos de sabiduría para todos esos asuntos. El Mesías es consejero admirable. Cuando nos acercamos a Él y escuchamos su voz, nos quedamos asombrados. Además nos dio su Espíritu Santo como consejero, como abogado y compañero que nos consuela, aconseja, guía a la verdad, da testimonio de la presencia de Dios en nuestro interior, nos pone en contacto con los atributos espirituales de Dios. Vemos necesario, pues, ese consejero admirable, que no solo nos deja consejos, sino que se pone a nuestro lado para aconsejar.

Piensa

Es consejero admirable, así que admira sus consejos.

Ora

Abre nuestros oídos, Señor, para prestar la atención merecida a tu preciosa Palabra. Amén.
BUEN GOBIERNO, UN REGALO
...al cual se le ha concedido el poder de gobernar...Isaías 9:6

Es rara la semana en que los titulares de los periódicos no traen alguna noticia sobre el gobierno. Los medios se encargan de dar a conocer al pueblo, los fracasos y las fallas salen a la luz. Somos fallos y todos fracasamos fácilmente como seres humanos.

A pesar de eso, todavía tenemos esperanza. A cada elección, esperamos algo mejor, pensando que seremos favorecidos con líderes sabios e íntegros. Sin embargo muchas veces nos quedamos desconcertados. Naturalmente, nosotros también no siempre actuamos de manera correcta. Muchas veces, criticamos a nuestros líderes, en vez de sustentarlos en oración delante de Dios.

¿Quién no se admira al descubrir que el poema de Isaías, es político? Este poema del advenimiento está lleno de promesas políticas. El advenimiento es antes de la venida del Soberano que colocará todo en orden y en su lugar. El es el “Maravilloso Consejero, Dios Fuerte, Padre de la Eternidad, Príncipe de Paz”. ¿Isaías está hablando aquí a cerca de un rey que es un sueño? Los cristianos saben que el evangelio de la Navidad es más que una utopía. Jesús vino, y está viniendo otra vez para establecer su reino completo. El gobierno reposa sobre sus hombros. Él establecerá y mantendrá la justicia, la rectitud y la paz en el reino de Dios para siempre.
Piensa

Es fácil opinar, difícil es asumir responsabilidad y compromiso.

Ora


Amado Señor Jesús, Rey Todopoderoso, ven y ayúdanos a alabar tu nombre y a exaltarte. Señor fiel y sobre todos victorioso, ven a reinar sobre nosotros todos los días de nuestras vidas aquí en la tierra. Amén.

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