viernes, 27 de noviembre de 2015

COLOMBIANOS, HABLEMOS DE JESUCRISTO EL PRÍNCIPE DE LA PAZ, COMO LO HIZO EL INDÍGENA CHURUNEL. EL RECIBIÓ LA PAZ Y NOSOTROS TAMBIÉN PODEMOS RECIBIR ESA MISMA PAZ.

HIJOS, HABLEN DE JESUCRISTO COMO LO HIZO EL INDÍGENA CHURUNEL.
EL GUSANO ATRAPADO.
Por el Hermano Pablo.
Un indígena oriundo de Centroamérica había hallado la paz en Dios. Había cambiado radicalmente, de una vida de depravación, borracheras e infidelidad, a una vida de verdadera satisfacción y paz. Siempre hablaba de su salvación y de lo que Jesucristo había hecho por él. No le importaba dónde estuviera ni quién estuviera viéndolo o escuchándolo. A todos les daba el testimonio de su conversión.
Un día un amigo suyo le preguntó:
—Churunel, ¿por qué hablas tanto de Cristo?
Churunel no respondió de inmediato, sino que comenzó a recoger palitos y hojas secas que fue colocando uno sobre otro en un círculo. Entonces buscó hasta hallar un gusanito, y lo puso en el centro del círculo. Todavía sin decir palabra, encendió un fósforo y lo acercó a las hojas y a los palitos secos.
El fuego dio la vuelta al combustible seco, y el gusanito atrapado comenzó a buscar locamente cómo salir, pero no podía.
Por fin el fuego avanzó hacía el centro, y el calor se fue acercando al gusano. Éste, desesperado, levantó en alto la cabeza como para respirar, cuando menos, un poco de aire fresco. El gusanito sabía que su único refugio tendría que venir de arriba.
Al verlo así, Churunel se inclinó y le extendió sus dedos. El gusano se asió de ellos y el indígena sacó el gusano de en medio del fuego. Fue hasta entonces que emitió su primera palabra.
«Esto —explicó Churunel— es lo que Cristo hizo por mí. Yo estaba atrapado en los vicios del pecado, y no había esperanza de salida. Había tratado, por todos los medios posibles, de salvarme a mí mismo, pero me era imposible.
»Entonces el Señor se inclinó hacia mí y me extendió su mano. Lo único que tuve que hacer fue asirme de Él. Cristo me sacó de esa prisión. Por eso no puedo dejar de contarles a todos lo que hizo por mí.»
Lo cierto es que aquel indígena describió a la perfección lo que Cristo puede y quiere hacer por cada uno de nosotros. Sin Cristo estamos atrapados. Más vale que reconozcamos de una vez por todas que la vida real no respalda el argumento popular que dice: «El día que yo quiera dejar el vicio, puedo dejarlo.» De no ser por una ayuda que venga de arriba, moriremos en nuestros pecados.

Cristo está cerca de nosotros y nos extiende la mano. Sólo tenemos que asirnos de ella. Churunel lo hizo y encontró paz. Así como él lo han hecho millones más, y han hallado la paz. ¿Por qué no hacerlo nosotros también? Cristo quiere rescatarnos y darnos su paz.
Literalmente, paz es el fruto de justicia. Es la justicia de Dios gobernando y reinando en su corazón.

COLOMBIANOS: ES EL MOMENTO DE ABANDONAR TODO PECADO Y PEDIR PERDÓN A DIOS POR MEDIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

Deje esos malos hábitos.Nos debemos de convertir en pacificadores, sembrando el Evangelio de la Paz.Jesucristo es el Príncipe de la Paz.

Hebreos 7:25: “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”
Jesús está velando por usted y Él está orando por usted. El Salvador. El Pastor. El Rey. El Príncipe. ¡Él está orando por usted!
¿Se siente animado? ¡Esperamos que sí! Tan sólo saber que el que murió por usted, y vive “para interceder” por usted es suficiente. Él vive para estar firme en la brecha por usted.
¡Qué Dios tan poderoso el que servimos! ¡Qué misericordia inmerecida! ¡Usted está en la lista de oración de Jesús! Él lo conoce. Y Él está orando cuando usted está pasando por el ojo de la tormenta.
El efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.Isaías 32:17
La conducta limpia produce paz y estabilidad espiritual, pero la conducta pecaminosa produce inestabilidad. Eso es así no solo en el reino milenario, donde un día Cristo gobernará la tierra con justicia, como lo indica el versículo de hoy, sino también en la vida del creyente. Jacobo el hermano de Jesús dijo "La sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica... Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz" (Stg. 3:17-18).
Contentamiento, consuelo, calma, quietud y tranquilidad acompañan a la conducta cristiana, que se basa en la Palabra de Dios. Hacer lo bueno no es solamente la manera de vencer lo malo (Ro. 12:21), sino también la práctica que se espera de todo creyente. Al cultivar buenos hábitos gracias al poder de Dios, disminuirán sus malos hábitos, y su vida será más estable.

lunes, 23 de noviembre de 2015

COLOMBIA NECESITA AHORA DE MUCHOS PACIFICADORES. AHORA CUANDO ALGUIEN PREGUNTE POR UNO, LEVANTE SU MANO Y DIGA, YO SOY UN PACIFICADOR Y PUEDEN CONTAR CONMIGO.

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” - (Mateo 5:9).
Hace muchos años, usted era verdaderamente alguien si se unía al Cuerpo de Paz. Sin embargo como resultado, ¿cuánta paz se ha establecido entre los hermanos y hermanas alrededor del mundo? ¿Sabe cómo traer paz a la tierra y buena voluntad a todos los hombres? Presente a Jesús a los hombres, mujeres, niños y niñas. Esa es la única forma. Las iglesias están llenas los domingos, pero ¿a dónde se va la gente entre semana? ¿Están ellos compartiendo la historia de salvación de Dios con los perdidos? No es su fiel asistencia a la iglesia lo que va a traer la paz a la tierra. Jesús dijo que su misión no era paz, sino traer muerte al odio, pleitos y pecado a través de su sangre reconciliadora. Para un Dios Santo no existe ninguna otra manera de realizarlo, sino mediante la cruz.
¿Está usted viviendo como un hijo de Dios y contándole a otros de Jesús? Pídale a Dios denuedo o valentía piadosa para preguntarle a su vecino cómo puede orar por él o ella. Pídale a Dios que le dé valentía para preguntarles acerca de sus vidas, descubriendo así sus necesidades. ¡Luego haga lo que pueda para suplir esas necesidades para la gloria de Dios! Recuerde porqué está usted aquí.
Mateo 5:9: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”
En una ocasión el pastor Rogers leyó acerca de un joven predicador que estaba en clase en una universidad liberal y el profesor dijo: “Los creyentes nunca debemos tener ningún enemigo. Nunca debemos ser controvertibles.” Y agregó: “Lo que nosotros necesitamos es seguir el ejemplo de Jesús.” El joven alzó su mano y preguntó: “Si Jesucristo fue tan espléndidamente considerado y diplomático, ¿cómo se las arregló para que lo crucificaran?” Paz no es apaciguamiento. Es una relación correcta con Dios la que conlleva a una relación correcta con sí mismo y nos guía en las relaciones correctas con otros. Literalmente, paz es el fruto de justicia. Es la justicia de Dios gobernando y reinando en su corazón.
Hebreos 12:14. ¿Hay conflictos que usted puede resolverse al convertirse en un pacificador? Si es así, confiadamente ponga su mano en la del Señor y traiga paz.

jueves, 19 de noviembre de 2015

LA PAZ QUE NECESITA COLOMBIA SE DEBE HACER CON LA SABIDURÍA DE DIOS Y NO DE LOS HOMBRES.EL GOBIERNO, LAS FARC, EL ELN, LAS BACRIM, LOS CORRUPTOS, LOS NARCOTRAFICANTES, LA DELINCUENCIA COMÚN: TODOS DESEAN TENER DÍAS BUENOS Y LARGA VIDA, DEBEN ENTONCES APARTARSE DEL MAL, BUSCAR LA PAZ Y SEGUIRLA.

LA PAZ DE DIOS NOS PROTEGE DE UN MAL CORAZÓN.
La protección de la paz.
La paz de Dios... guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:7
El versículo de hoy se refiere a la paz de Dios que protege nuestro corazón y nuestros pensamientos. "Guardará" es un término militar que significa "seguir observando". Los creyentes de Filipos vivían en una ciudad fortificada donde estaban los soldados romanos para proteger los intereses del imperio en aquella parte del mundo. De igual manera, la paz de Dios nos protege de la ansiedad, la duda, el temor y la angustia.
El creyente que no vive en la confianza de la soberanía de Dios carecerá de su paz y quedará en el caos de un corazón atribulado. Pero nuestra segura confianza en el Señor nos permitirá darle gracias en medio de las pruebas porque tenemos la paz de Dios que protege nuestro corazón y nuestra mente.
Cuando Pablo se refiere a nuestro corazón y nuestros pensamientos, no hace distinción alguna entre ellos. Es una declaración amplia que describe todo el ser interior de la persona. Gracias a nuestra unión con Cristo, Él protege con su paz todo nuestro ser. Y eso es lo que nos ayuda a ser espiritualmente estables.




miércoles, 18 de noviembre de 2015

COLOMBIA: ESTA ES LA PAZ QUE TODOS NECESITAMOS Y ES LA PAZ QUE DIOS QUIERE DARNOS. TODOS VAMOS EN BÚSQUEDA DE ESA PAZ;¿ POR QUÉ NO LE PEDIMOS PERDÓN HOY MISMO AL PRÍNCIPE DE LA PAZ?. TODOS POR FAVOR, VAMOS A ARREPENTIRNOS DE CORAZÓN.

LA PAZ QUE DIOS QUIERE QUE USTED ENTIENDA.
La paz celestial.
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento. Filipenses 4:7
El versículo de hoy promete calma o tranquilidad interior al creyente que ora con una actitud agradecida. Observe que no promete cuál será la respuesta a nuestras oraciones.
Esa paz "sobrepasa todo entendimiento", lo cual se refiere a su origen divino. Trasciende el intelecto, el análisis y la agudeza de los seres humanos. Ningún consejero humano puede dársela a usted porque es un don de Dios.
El verdadero reto de la vida cristiana no es eliminar toda circunstancia desagradable de su vida, sino confiar en el infinito, santo, soberano y poderoso Dios en medio de toda situación.
Jesús dijo "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" (Jn. 16:33). Así que comience a vivir en el plano sobrenatural, reconozca que vive en un mundo caído, y permita que Dios haga su obra perfecta en usted. Y Dios le dará su paz cuando se entregue confiado en sus manos.




viernes, 6 de noviembre de 2015

EL GOBIERNO, LOS GRUPOS ALZADOS EN ARMAS, LAS BACRIM, LOS NARCOS, LOS CORRUPTOS, LA DELINCUENCIA COMÚN, TODOS COMO PECADORES, TODOS HACIENDO PARTE DE UNA GUERRA, DEBEMOS PONERNOS DE RODILLAS, DELANTE DE JESUCRISTO, PEDIR PERDÓN. MOSTRAR UN VERDADERO ARREPENTIMIENTO Y QUEDARNOS QUIETOS; PORQUE EL SEÑOR TRAERÁ LA PAZ, SU PAZ, LA PAZ DE JESUCRISTO EL SEÑOR. DIGA AMÉN.

CUANDO USTED CONFÍA EN DIOS, OBTIENE TODA SU PAZ.
La Paz de Confiar en Jesucristo, Nuestro Señor.
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios. - Salmo 46:10
Creo que tengo grabadas las huellas digitales de mi madre en la rodilla por tantas veces que me apretó la pierna en la iglesia y me susurró frases conocidas como: «Quédate quieto». De niño, era muy inquieto; en especial, en lugares como la iglesia. Por eso, durante años, cuando leía: «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios…» (Salmo 46:10), pensaba que se refería a no estar inquieto.
Sin embargo, la palabra hebrea traducida quietos significa «dejar de luchar». La idea es “bajar las manos” y dejar que Dios intervenga en la situación, sin que uno interfiera. Este simbolismo es interesante, ya que solemos usar las manos para apartar cosas del camino, para protegernos, para contraatacar o defendernos. Cuando las bajamos, nos sentimos indefensos y vulnerables, a menos que podamos confiar en que «Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones» (vs. 1), y que «el Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob» (vs. 7). En otras palabras, Dios nos dice: ¡Deja de luchar y espera que yo obre. No necesito tu ayuda!
En todas las circunstancias de la vida, podemos experimentar la paz de confiar en la presencia y el poder de Dios en medio de las dificultades, cuando aguardamos en oración y con paciencia que Él nos libre. Así que, ¡baja las manos, porque las de Dios están obrando a tu favor! Deja tu problema, situación, conflicto, injusticia, mal entendido, o mal obrar en tu contra, en las manos del Todopoderoso.
Reflexión: Cuando ponemos nuestros problemas en las manos de Dios, Él pone su paz en nuestro corazón.
DEBEMOS RENOVAR NUESTRA CONFIANZA EN DIOS, MIENTRAS ESPERAMOS.
Renovando la confianza mientras espera la respuesta de Dios.
Mi Desafió: Hoy deseo animarte a confiar y descansar en Dios, esperar en Su Tiempo.
1- Primer paso: No esté Ansioso/a - busque a Dios y así tendrá su Paz.
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Fil. 4:6,7
2- Segundo Paso: Renueve diariamente sus pensamientos- y Dios le guiará por senderos de paz. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros Fil. 4:8,9
3- Tercer Paso: Aprenda a contentarse en la situación que Dios le tiene, aprenda a ser humilde y a disfrutar la vida abundante que Dios le da, aproveche bien su tiempo que es vida, crezca en Dios. "No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad". Fil. 4:11,12
4- Cuarto Paso: Fortalézcase en Dios, no dependa de sus fuerzas porque fracasará,  aprenda a estar firme en su convicción de esperar en Dios, espere Su voluntad y Su Tiempo, no se maneje por caprichos, impulsos o deseos. Entregue el Control de su vida a Dios en toda situación. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Fil. 4:13.